jueves, 30 de diciembre de 2010

La Brujula Dorada

No hace demasiado hablábamos de las grandes pifias de Hollywood y concretamente de los intentos de trilogía que acaban en anécdota tras un fracaso estrepitoso en taquilla.

Desde que se puso de moda adaptar cualquier novela a la gran pantalla pues se había visto que era una forma rápida de hacer dinero, algunos directores como Peter Jackson hacían su particular agosto con el Señor de los Anillos y a su vez Harry Potter ganaba terreno situándose entre las películas más taquilleras de los últimos tiempos.

No obstante, en medio de ésta locura literario-cinematográfica, otros directores no tan agraciados intentaban abrirse paso en medio de tiburones Hollywoodienses, con grandes propósitos pero mal planificados.

New Line Cinema quiso llevar a la gran pantalla la trilogía escrita por Phillip Pullman, comenzando por la primera obra: The Golden Compass. Para ello no se reparó en gastos. 180 millones de euros y un porrón de actores conocidos a la cabeza de un auténtico y bochornoso fracaso que apenas recaudó 26 millones.

Hay que decir que la cinta no es mala per se, ni tampoco es una película aburrida, es simplemente mala porque el espectador medio que no haya leído los libros, no tiene ni idea de qué es lo que está pasando y cuantos más minutos de película pasan, peor. Esta película es abrumadora, hay demasiado personaje y demasiados aspectos a abarcar en cuestión de pocas escenas y poco tiempo.

La historia se presenta de una forma desordenada en la que aparecen y desaparecen personajes casi sin darte cuenta y de una manera irritante, en medio de un escenario que mezcla un mundo futurista al más puro estilo Julio Verne en el que existen dirigibles nucleares, combinado con carruajes de caballos propios de la Inglaterra Victoriana.

La película intenta trasmitir un exceso de información y ello impacta negativamente en la trama. Apenas hay tiempo para digerir nada. Cuando uno está viendo la película se pregunta, “quien es ese oso”? “quien es ese cowboy”? “y esa bruja”? “porque Daniel Craig apenas sale”? “porqué todo el mundo lleva animales a su lado”?... preguntas y más preguntas que hacen que el espectador acabe por no entender nada.

Sin embargo lo peor de todo es que la historia podía haber llegado a ser realmente atractiva, y después de todos los cabos sueltos que deja esta entrega, al menos a mí, me quedaron las ganas de ver más en una segunda entrega, una segunda entrega que nunca llegará.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El Hundimiento

Alguna vez he comentado que se han hecho películas sobre Nazis hasta la saciedad. No obstante, me atrevo a decir que ésta ha sido la que más impacto ha causado en los últimos años, tanto por su realismo, como por su brillantez en cuanto a rigor histórico.

A mediados del año 2005, El Hundimiento llegaba a la gran pantalla. Es el relato de los últimos días del Führer y de la Alemania Nazi, narrado desde el punto de vista de la que fue durante un corto periodo de tiempo la secretaria personal de Hitler, Traudl Junge, papel interpretado por Alexandra Maria Lara.

El papel del Führer recae sobre el actor Suizo Bruno Granz, que borda su interpretación de un Hitler viejo, cansado y paranoico, que ve cómo su reinado del terror, su Reich de los mil años se va derrumbando entre derrotas, deserciones y traiciones.

Toda la historia parece ser que está extraída de las memorias de Traudl Junge (libro "Hasta el último momento"), la cual pese haber trabajado para Hitler, afirmó en muchas ocasiones que siempre estuvo en contra de las atrocidades del Régimen y que no supo del Holocausto hasta la liberación, lo cual no le libra de parte de su culpa, según sus propias palabras.

El tono de la película, como no se puede esperar de otra manera, es muy crudo. En ésta cinta se mezclan la desesperación y también el heroísmo de los soldados y el pueblo Alemán, obligados a defender lo indefendible, y el fanatismo y la crueldad repulsiva representada por el matrimonio Goebbels, que ante una perspectiva de vivir en un mundo no-nazi prefieren la muerte para ellos y para sus 5 hijos.

El desarrollo de toda la producción es magistral, y salvo por la crudeza de las imágenes, es difícil apartar la vista de la pantalla, aunque no es recomendable para almas demasiado sensibles.

Algunos han criticado la “humanidad” con la que se presenta a Hitler en la película, el cual llora, ríe, o incluso acaricia niños, cuando la imagen que tenemos todos es la del mismísimo demonio. Quizás éste sea el punto más acertado. Mostrar el declive mental del dictador, el cual podía presentar algún rasgo de humanidad, mientras abiertamente declara que no siente ninguna compasión por el pueblo Alemán que está a punto de ser derrotado.

Me gustaría también dejar claro que ésta no es una película sobre Hitler únicamente. Es una presentación de lo que fueron los últimos días de Berlín antes de caer en manos del Ejercito Rojo. Una magnífica historia sobre el final de una de las Eras más negras de la humanidad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Inteligencia Artificial

Es muy curioso que esta entrega surgiera de la “colaboración” entre dos directores que se parecen como un huevo a una castaña como son Stanley Kubrick y Steven Spielberg. No queda claro si la empezaron juntos o uno acabó lo que empezó el otro. Sobre esto hay bastante controversia.

Lo que sí queda claro es que el producto final es claramente Spielbergiano y sólo le falta tener a Tom Cruise de protagonista.

Inteligencia Artificial puede estar camuflada sobre una atmósfera oscura e incluso tenebrosa que podría apuntar a Kubrick, pero al final, no deja de ser un cuento. Concretamente el de Pinocho, el muñeco de madera que quería ser un niño de verdad.

He escuchado hasta la saciedad opiniones de algunos que dicen que ésta cinta, es una copia de Blade Runner. Yo me pregunto si ésta gente ha visto cualquiera de las dos películas, porque lo más parecido que tienen es que los coches vuelan y que los robots son “malos”.

La historia gira en torno a David, un niño Robot que tiene la capacidad de sentir y que para ganarse el afecto de su madre quiere buscar al Hada Azul para que le convierta en un niño de verdad.

Aquí Gepetto es sustituido por una gran industria que fabrica Robots avanzados con Inteligencia Artificial (de ahí el título), Pepito Grillo es un osito de peluche parlante y el Hada Azul es un holograma que funciona con monedas. Pero a pesar de estas sutilezas, que alguien me diga que esto no es el cuento de Pinocho.

No obstante, el hecho de ser un cuento, no convierte a esta película en un producto infantil. Aquí la historia no es “y fueron felices y comieron perdices”. Todos los cuentos infantiles tienen su enseñanza positiva y su final feliz. En este caso, David descubre que su sueño es imposible. No sólo no podrá ser un niño de verdad, sino que además descubre que es un producto fabricado en serie.

La película trata otros temas de forma solapada, como el racismo y la intolerancia, que en éste caso recae sobre los robots, que son tratados como ciudadanos de tercera y aniquilados sistemáticamente en unas vistosas ferias.

El final que muchos tachan de infantil y sentimental por “culpa de Spielberg” (algunos dicen que es de Kubrick), a mi me parece muy bueno. A falta de poder dar un final feliz al cuento, se crea una atmósfera onírica en la que David consigue su cometido, aunque sólo sea por unos instantes. Pero es en esta parte en la que el espectador no pueda evitar soltar alguna lagrimilla.

A mí la película me gustó. Nunca me ha disgustado una historia de ficción. No obstante sí que hay que decir que éste film a ratos se hace bastante largo e incluso pesado. Estoy seguro que no es “lluvia a gusto de todos”, y por eso invito a todos aquellos que no la hayan visto, a sentarse y a opinar por ellos mismos.

Apta para todos aquellos que alguna vez han tenido un osito de peluche parlante.

Star Wars - The attack of the clones

Después de tres años del estreno de la primera entrega (o cuarta) de la saga, en el año 2002 aparecía en la gran pantalla la siguiente parte de la lucrativa y jugosa precuela de Star Wars. El Ataque de los Clones.

Esta nueva producción, si bien es bastante peor que la anterior (lo cual tiene tela), está plagada de pequeños detalles absurdos que seguro que hicieron las delicias de todos aquellos que serían capaces de derrotar a Lucas en su conocimiento sobre el mudo de Star Wars. También es un alarde de efectos especiales. Si en esta película alguien estornuda, es porque el estornudo se ha generado por ordenador.

La trama es cansina y aunque el argumento y la idea principal son las Guerras Clon, todo ello queda apartado bajo la sombra de la pastelosa historia de amor imposible entre Padme y Anakin, la cual no negaré que es necesaria para enlazar con posteriores entregas, pero que se hace bastante pesada.

Resulta realmente penoso ver cómo tramas que pueden resultar muy interesantes como la creación del ejercito clon y la conspiración de Palpatine, pasan a un segundo plano y en algunos casos incluso, parece que están para cubrir el expediente.

Así mismo, en esta entrega se desmonta totalmente el mito de la Orden Jedi, que pasa de ser una misteriosa y poderosa Orden, a ser una simple Policía Urbana al servicio del Senado y de los políticos.

Para poder acallar un poco las críticas de los fans más acérrimos, Lucas regala un par de momentos memorables como una lucha en campo abierto de Jedis al más puro estilo Gladiator o Braveheart, y un papel algo más activo de Joda en un combate un tanto cómico.

El reparto tampoco brilla por su maestría, igual que tampoco lo hizo en la previa edición. Natalie Portman como Padme realiza un trabajo aceptable y no agrada ni desagrada, simplemente cumple con su cometido. Sin embargo Hayden Christensen es un desastre. Si bien en la siguiente película The Revenge of the Sith lo hace francamente bien, en ésta me costó muchísimo imaginarme a ese niñato enfadado y consentido bajo el terrible casco negro de Darth Vader dominando la Galaxia.

Entre los demás actores destaca la increíble y casi prepotente falta de interés por parte de Samuel L. Jackson, que con su falta de empeño parece que ni está presente en las escenas, y de verdad que en algunos momentos parece que hasta se vaya a dormir. Dicen algunos (yo no lo se) que pidió él personalmente salir en la Saga. Pues desde luego peor no lo podía hacer.

Christopher Lee inexplicablemente poco utilizado. Un actor de su talla, y su aparición se limita a unos cuantos minutos aquí y allá. Me pregunto si será por lo que cobra el actor, porque ya está mayor, o porque realmente deja en evidencia al resto del reparto.

En definitiva, una película que cumple con su cometido de ser la “segunda parte de una trilogía” y que ya se sabe que siempre suele ser la más floja de todas así que realmente no me sorprendió excesivamente. Lo que sí me sorprendió fue el abrumador éxito de taquilla que tuvo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Superman

Cuando se tienen grandes expectativas de algo, generalmente el resultado suele ser un tremendo fiasco. Algo así fue lo que me ocurrió el día que fui al cine a ver la tan esperada Superman Returns.

Desde que la nueva industria de Hollywood entró en decadencia y los directores intentan arañar dinero y éxito destrozando éxitos previos, los espectadores y fans no tenemos descanso soportando una bazofia detrás de otra.

La entrega en cuestión, vino de la mano de Bryan Singer, que tras realizar X-Men creyó estar capacitado para dirigir películas de super héroes. El nuevo Superman, que pretende ser una continuación del que impresionó al mundo en 1978, no es más que un infeliz, que tras unos años de ausencia de la tierra ve como la gente le ha olvidado, su enemigo Lex Luthor está fuera de la cárcel, y su amada Lois Lane, se ha casado con otro hombre y tiene un hijo.

El problema de la película no es la falta de empeño por parte de Singer, ya que está claro que Superman es un personaje que le gusta. El problema es que la historia contada es poco atractiva, y los actores protagonistas, Brandon Routh y Kate Bosworth son insulsos, inexpresivos y en su empeño por imitar a sus predecesores desgastan su ya escaso talento.

La película tiene pocos momentos a destacar, y quizás la única escena que vale la pena es aquella en la que Superman detiene un avión que se va a estrellar contra un estadio de béisbol, haciendo posteriormente su bromita y guiño a la película del 78 con su estadística sobre la seguridad en los vuelos. El resto de la cinta, no tiene nada más a destacar.

Los vanos intentos de “resucitar” un gigante dormido sólo acrecientan su falta de originalidad. La aparición de Marlon Brando en el papel padre de Superman (Jor-el), la música de John Williams interpretada por John Ottman en una réplica de los títulos de crédito iniciales, el parecido de Brandon Routh con Christopher Reeve, etc, no son más que vagos intentos de arañar el afecto de los fans de toda la vida, pero ni así.

En definitiva una gran decepción, y una malograda cinta lista para pasar al olvido.

lunes, 18 de octubre de 2010

Los Falsificadores

Siempre me han gustado las películas de la segunda guerra mundial y del holocausto. Las he visto a docenas y sin embargo todas tienen algo que las hace especiales y que por lo tanto sea difícil decir cuál es la mejor de todas. La que presento a continuación no es ni mucho menos la que más me ha gustado, pero sin embargo sí que tiene un “toque”, algo que la hace especial y diferente a todas las demás.

Los Falsificadores, es una cinta bastante reciente (2008), de habla no inglesa y basada en hechos reales. Su director no es demasiado conocido (Stefan Ruzowitzky) y su obra se engloba dentro del denominado “Cine de Autor”. Los Falsificadores fue galardonada con el Oscar a la mejor película extranjera.

Si bien se han realizado películas sobre el Holocausto hasta la saciedad, ésta nos presenta una historia diferente. Lejos de las torturas y exterminios en masa que se muestran en La Zona Gris, La lista de Schindler o el Pianista, aquí prácticamente no se ve nada de eso, si bien están presentes en todo momento como trasfondo.

Aquí los prisioneros están cuidados y alimentados a cambio de hacer el trabajo que se les pide, que no es otro que Falsificar. Lo pongo con letra mayúscula porque la operación Bernhard fue una de las operaciones secretas más importantes que los Nazis llevaron a cabo durante la IIGM. El objetivo era falsificar dólares y libras esterlinas para dañar ambas economías provocando una inflación.

La película muestra la vida de los reclusos encargados de ésta tarea los cuales tienen un fuerte dilema. Qué hacer? “ayudar” al enemigo y vivir más confortablemente que el resto de prisioneros que en el mismo campo son eliminados sistemáticamente, o sabotear sus planes a riesgo de sus propias vidas?.

El film muestra como protagonista a Salomon Sorowitch (Karl Markovics), un falsificador judío al que el oficial Alemán Bernhard, pone a la cabeza de la operación. No obstante, la historia en la que se basa la película proviene de las memorias de Adolf Burger (August Diehl), que es por cierto, el único personaje real de la cinta. Burger sobrevivió a diferentes campos nazis y a las purgas comunistas en Checoslovaquia en la década de los 50.

Como decía, la película no se centra en las torturas y asesinatos en masa sino en la lucha que mantienen Sorowitsch y Burger. El primero quiere mantener a sus hombres con vida sea como sea y Burger quiere sabotear la operación aunque ello suponga la muerte segura de todos sus compañeros y la suya propia. En este punto, el director de la película, muestra el dilema moral que he comentado antes, y al que yo como espectador no sabría responder.

A pesar de la crudeza de toda historia que tenga el Holocausto como trasfondo, Ruzowitzky consigue presentar una narración ligera y con planos cortos, lo cual facilita mucho su visionado y no resulta tediosa o lenta en su desarrollo.

En definitiva, una cinta realizada sin grandes pretensiones, sin la intención de crear lagrima fácil, pero que deja huella en todo aquel que la ve.

Muy recomendable.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Stargate SG-1

Ya que últimamente le estoy dedicando tiempo a comentar series, no podía dejarme de lado una que ha sido la segunda serie de ciencia ficción más larga de la televisión, ya porqué no decirlo, mi favorita. Se estrenó en Estados Unidos en el año 97 y ha emitido 10 temporadas, dos películas y un par de spin-off. STARGATE SG-1. Los mencionados spin-off son Stargate Atlantis del cual ya hablaré en otra ocasión, y Stargate Universe, sobre la cual ya opiné hace algún tiempo.

En 1994, el éxito que tuvo en la gran pantalla STARGATE de Roland Emmerich, protagonizada por Kurt Russell y James Spader, dio lugar 3 años después a la serie en cuestión. Los eventos de la serie comienzan a continuación de lo ocurrido en el film.

En este caso Kurt Russel es sustituido por Richard Dean Anderson (más conocido como MacGyver) en el papel del Coronel Onei’ll y James Spader por Michael Shanks, interpretando al Dr. Jackson, un erudito estudioso. El resto del equipo (SG-1), lo forman la Capitán Sam Carter (Amanda Tapping) una científica militar y Teal’c (Christopher Judge) en el papel del Jaffa, el alienígena que en toda serie de ciencia ficción que se precie forma parte del equipo de los “buenos”.

Sé de sobra que la serie no derrocha innovación, y en ocasiones cae en los tópicos y temáticas repetidas hasta la saciedad en otras muchas series de Sci-Fi, como los viajes en el tiempo, las realidades paralelas y más cosas.

No obstante, sí que se puede decir que la parte original de la Serie proviene del hecho que basa todo su universo en diferentes mitologías de la historia humana, como los Dioses nórdicos, el Antiguo Egipto, Grecia, leyendas del Rey Arturo, etc.

No me molestaré en defender la serie frente a todos aquellos (en ocasiones fans de Lost, Heroes o House) que la critican porque “siempre pasa lo mismo” y que es muy “simple”, o simplemente dicen “es mala” (sin haberla visto). Los números hablan por sí solos: 10 temporadas, 2 películas, y 2 spin-off, lo que al final supone 13 años en pantalla. Que ellos mismos saquen las conclusiones que quieran.

Durante todos estos años los seguidores de ésta serie hemos disfrutado de muchas aventuras y horas de buena ciencia ficción. En estos años, la serie ha evolucionado de forma considerable, pasando de ser una simple continuación de la película original a convertirse en una serie con identidad propia, y diferentes tramas que han dado lugar a episodios fantásticos (y otros no tan buenos).

Sí que es cierto, que las últimas 3 temporadas no están a la altura de las 7 precedentes, las cuales se las podrían haber ahorrado. No obstante, las 7 primeras son en su conjunto memorables y han conseguido por derecho propio hacerse su huequito entre las “series de culto”.

Ante todo, que quede claro que mi intención con éste artículo no es influir en la opinión de nadie sobre ésta serie, sino dedicarle un espacio como tributo por todos los buenos ratos que ha brindado a todos los fans.

domingo, 3 de octubre de 2010

Pillars of the Earth

Hace un par o tres de años (antes del Boom de la novela esa de la chica que soñaba con cerillas y gasolina), mientras yo leía novelas de fantasía, el 98% de la gente que en Barcelona iba en metro, agarrada a un ejemplar del tamaño de un ladrillo de “Los Pilares de la Tierra”. A mí personalmente nunca me atrajo dicha obra, ya que Kent Follet no es un escritor que llame mi atención. No obstante no puedo emitir un juicio de valor, ya que no he leído la novela en cuestión.

Mi artículo de hoy, no trata del libro, sino de la serie de televisión con su mismo nombre, que está teniendo un éxito digno de mención. Aunque estoy seguro que algún erudito se encargará de llamar la atención sobre el hecho de que “hay muchas diferencias entre el libro y la serie”.

Dejando a un lado la evidente circunstancia de que sí existen diferencias entre novela y serie, comenzaré por destacar que en ésta nueva producción de TV, las diferentes tramas paralelas presentadas, no inducen a un caos cerebral y una pérdida absoluta de línea argumental como ha pasado en otras series como Lost, o Heroes, y dichas tramas acaban convergiendo con fluidez a lo largo de sus 8 episodios.

Ya desde el principio, todos los personajes y sucesos están claramente definidos de manera que el espectador no cae en el “no me estoy enterando de nada”. La puesta en escena, en algunos casos más descuidada que en otros, es en general, muy adecuada y demuestra que el presupuesto para la producción ha sido generoso.

La idea de presentar la serie en un formato de 8 episodios en lugar de la clásica trilogía que tanto ha gustado últimamente en Hollywood, es según mi parecer muy acertada, ya que no sólo se hace menos pesado, sino que cada vez que un episodio acaba, la forma de acabarlo deja al espectador con “el gusanillo” de ver el siguiente. Os lo dice alguien que ha visto los 8 episodios en dos días.

El reparto no deja nada que desear. Se mezclan actores menos conocidos que cumplen con su cometido, con grandes actores de renombre como Ian McShane o Donald Sutherland que elevan el nivel, y por supuesto adornan el cartel promocional.

En definitiva, otro gran descubrimiento que junto con Sherlock (BBC) me ha devuelto la fe en las series televisas, que ya hacía tiempo que había perdido. Aconsejo su visionado tanto a aquellos que hayan leído la novela como a los que no. No les defraudará.

Muy apta para todos aquellos que disfrutan de un buen “Juego de Tronos”.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Sherlock

“Colombo”, “Se ha escrito un Crimen”, “Hercule Poirot”, “Rex”. Si desde luego hay algo que sobra hoy en día, son series policiacas en las que hemos visto de todo, bueno y malo. Escritoras que atrapan asesinos, perros policía, detectives con bigote, detectives con puro y gabardina, y todo tipo de argucias televisivas y comerciales que han mantenido vivo el género policiaco y que han tenido su momento de gloria en la pequeña pantalla en algún momento de su existencia.

Hace algún tiempo, la BBC anunció el regreso del detective inglés más conocido de todos los tiempos. Efectivamente el 221B de Baker Street dejaría de estar vació. No obstante, ésta vez debemos dejar de lado la Inglaterra Victoriana para centrarnos en un Londres muy actual en el que los carros de caballos han sido substituidos por taxis y los telegramas por los mensajes de texto.

Os imagináis al hombre de la gorra con su pipa y gabán por el Londres del Siglo XXI? Yo os he de admitir que no podía imaginármelo. No obstante éste cambio es mucho más sencillo de lo que parece si la gorra, el gabán y la pipa, las cambiamos por un abrigo, una bufanda y un Smartphone. Así es como la BBC nos presente al nuevo Sherlock Holmes.

A primera vista, una idea moderna que en un principio podría incluso parecer descabellada y que seguro que sin la perfección de la BBC, y en manos de algún director de la nueva “hornada” de Hollywood hubiera resultado en un fracaso absoluto.

Yo me fui uno de los escépticos que no podía creer que esta nueva idea pudiera derivar en algo bueno, pero después me resultaba difícil apartar los ojos de la pantalla ya que esta miniserie atrapa desde el primer momento.

Los dos protagonistas resultan impecables. Benedict Cumberbatch pone cara y ojos a un Sherlock Holmes inteligente, obsesivo, y que interpreta su papel del personaje literario de forma magistral y que nada tiene que envidiar al predecesor del siglo XIX. El papel del fiel e inseparable Dr. Watson recae en Martin Freeman. Un soldado retirado que ha cambiado su libreta de notas por un blog en el que publicar las aventuras de su compañero.

En definitiva, una apuesta arriesgada en la que nada estaba asegurado, pero que después de tres episodios de 90 minutos ha conseguido un gran éxito y un buen número de seguidores, lo que asegura una segunda temporada, que al menos yo, espero con ansia.

martes, 28 de septiembre de 2010

Quantum of Solace 007

Después de casi 40 años y un porrón de películas con el mismo personaje como protagonista, es complicado decidirse por cual es la mejor y cual la peor de todas. En el rebuscado y a la vez simple mundo del agente secreto británico, existen opiniones para todos los gustos, “las mejores son las de Conery” dice la mayoría de la gente. Yo no estoy de acuerdo, pero esto no es el tema de hoy.

Hoy me centraré en la última entrega de esta macro saga, que viene con el nombre de Quantum of Solace. “Porqué comentas ésta precisamente?” os preguntaréis. Pues por una razón muy sencilla, porque con ésta última cinta, el personaje de James Bond muere para siempre.

Ya con las últimas ediciones de Pierce Brosnan, un personaje que históricamente había destacado por su elegancia y atractivo, perdía toda seriedad y credibilidad y comenzaba a dar pena. No obstante todavía se podía sentir el tufillo Bond en unos guiones realizados de forma pautada con smoking y pajarita, coches, inventos absurdos, martinis, mujeres, y final feliz.

Sin embargo, con Daniel Craig comenzó una nueva era en Casino Royale, la cual no decepcionó demasiado al público general, aunque sí comenzó a provocar un cierto malestar en los fans que se quejaban de la poca autenticidad y carisma del protagonista, así como un total descuido hacia personajes que no pueden faltar en toda entrega de Bond que se precie: Q, Monnypenny, etc.

Este “moderno” Bond deja de lado la chulería innata de sus predecesores y pasa a ser el típico personaje torturado por las traiciones de sus novias y convierte toda misión en una Vendetta personal. Esta nueva entrega está claramente pensada para nuevas generaciones de espectadores, a las que les encanta el toque “humano” y “más romántico” del protagonista mientras que los eternos fans ven al nuevo Bond como un pringado y un perdedor.

Quantum of Solace pretende continuar la historia comenzada en Casino Royale y Marc Foster fracasa estrepitosamente en su intento, ya que el espectador se pierde a los veinte minutos entre tanto disparo, paliza, sangre y explosión. En Casino Royale había una trama sólida y un guión que armonizaba la película, en Quantum no hay nada de nada. Demasiada acción inconexa acaba por saturar y cansar al espectador.

No digo que como producto de acción no tenga su atractivo, pero desde luego no lo tiene como James Bond. No me vale el ya trasnochado “es que hay que adaptar al personaje al siglo XXI”. Si si, lo que tú quieras, pero tan difícil es hacer sonreír al personaje o que haga alguna bromita? En el siglo XXI no hay de eso?.

En definitiva, una película que cumple con su propósito de entretener y recaudar, pero que hace rechinar los dientes a los fans más fervientes de Bond que inevitablemente sienten la misma sensación desagradable que con “Al servicio secreto de su Majestad”.

Apta para todos aquellos que hayan cambiado la pajarita por una camisa con manchas de sangre.

For England James?


jueves, 19 de agosto de 2010

Un cadaver a los postres

Desde hace muchos años me he considerado un admirador de una buena novela de detectives, sobre todo si el protagonista es Hercule Poirot o Sherlok Holmes. Estas historias me han solido entusiasmar también cuando han sido llevadas a la gran pantalla. Entregas como Muerte en el Nilo, Asesinato en el Orient Express, o 10 Negritos siempre me han parecido soberbias y dignas de pasar a la historia.

No obstante, nunca antes el género detectivesco ha sido tan parodiado y desprestigiado como en la sensacional “Un cadáver a los postres”. Esta cinta es una comedia clásica encarnando el género policiaco de los años 40.

¿Cómo podría describir yo esta película? Comencemos por decir que 5 de los “grandes detectives” de la historia se dan cita en esta parodia. La Señorita Marbles en una interpretación un tanto campechana de la Señorita Marple de A. Christie; Dick y Dora Charston (Nick y Nora Charles de D. Hammett), Sidney Wang (Charlie Chan de Biggers) que interpreta a un detective chino con un hijo adoptivo japonés; Milo Perrier en un intento burdo y poco elegante de parodiar al pulcro Hercule Poirot de A. Christie, y por último Sam Diamond (Sam Spade de El halcón maltés) interpretado por Peter Falk, más conocido por su brillante papel como Colombo.

Tampoco podía faltar un mayordomo que aporte su encanto, como en este caso lo hace Alec Guiness de forma magistral, interpretando a “Benson Señora”, un mayordomo ciego con un nombre un tanto peculiar, que dará lugar a una de las conversaciones más absurdas y divertidas de toda la película.

La historia es bastante simplona. Un millonario retorcido, Lionel Twain (Truman Capote) invita a su palacio a los 5 mejores detectives para que resuelvan un asesinato que aún no se ha cometido.

Si bien toda la intriga y las pistas para el crimen no tienen ni pies ni cabeza, este desorden es precisamente lo que hace que el espectador no tenga la menor idea de hacia dónde va el film y por lo tanto se mantenga pegado a la pantalla esperando ver algo, que nunca llega a ocurrir.

Los diálogos son estupendos y cargados de ironía todos ellos, los cuales no tienen otro propósito que desprestigiar un género en el que siempre sus protagonistas han destacado por sus brillantes deducciones y espectaculares soluciones de unos misterios, de los cuales siempre se le da la menor cantidad de información posible para que el espectador pueda llegar a alucinar con los listos que son los detectives, o lo tontos que somos el resto de los mortales.

Una cinta sin ninguna pretensión, que en una duración cercana a las dos horas arranca unas cuantas carcajadas al espectador. La recomiendo encarecidamente.

martes, 17 de agosto de 2010

Clash of the Titans

Desde que era pequeño recuerdo con mucho cariño cuando por primera vez vi por la tele la película Furia de Titanes que en 1981 apareció de la mano de Desmond Davis. Siempre ha sido una de mis pelis de fantasía / aventuras preferidas junto con Viaje al centro de la tierra y algunas otras películas clásicas.

Como ya he venido comentando en muchas ocasiones, la nueva industria de Hollywood está ya marchita y los directores parecen incapaces de crear nuevas ideas y se limitan a destrozar grandes clásicos con la esperanza de arañar algún que otro dólar con un infame remake.

Hacia el mes de Febrero o Marzo de éste año, vi con horror cómo aparecía un cartel en el que se anunciaba Furia de Titanes. “No puede ser” me dije, “ésta no por favor!!”, “no me lo puedo creer”. Fue tal mi cabreo que decidí que jamás la vería. No sería capaz de ver convertida ésta cinta que tanto me gusta, en un folleto comercial listo para destrozar.

Sin embargo, he de admitir que al final me puedo la curiosidad y hace unos días, me senté con una actitud de mente abierta a ver qué había detrás de éste título. Reconozco que mi reacción, más que de indignación fue de completa incredulidad y me dije, “aquí sí que se han cubierto de gloria”.

Voy a intentar enumerar con un cierto orden los continuos despropósitos de ésta mal llamada producción. Obviaremos el detalle del estereotipado grupito de soldados valientes y fieles que siguen a Perseo y también obviaremos que la historia se parece a la original como un huevo a una castaña.

Comenzamos por el protagonista de ésta magnífica historia, Sam Worthington, un actor muy “versátil” que pone la misma cara de tonto enfadado en toda la película. Un Perseus sin sangre, totalmente inexpresivo, del que todo el mundo se ríe y que ridiculiza al original de 1981. Pero no todo son criticas hombre!, el tío también vale lo suyo. Por ejemplo es capaz de aprender a luchar en 15 segundos y sabe (a pesar de que nadie se lo dice) que cortándole la cabeza a Medusa, ésta sigue convirtiendo a la gente en piedra.

El resto de actores no están ni bien ni mal. Con eso quiero decir que realmente no están. Cualquier extra contratado a cambio de un bocata de chorizo y un refresco hubiera servido. Ralph Fiennes se ha involucrado tanto en su papel de Lord Voldemort que en ésta entrega no se molesta ni de cambiar el tono de voz. Parece que en cualquier momento le vamos a oír decir “Avada Kadavra”!!.

No obstante, si algo me horrorizó fue ver cómo se me caía un mito. Alguien me puede explicar en nombre de Dios, cómo en la era del 3D y la tecnología digital ilimitada me pueden poder a Liam Neeson vestido con un traje de papel albal que brilla??? Por favor, que se trata del Dios Zeus no de un anuncio de atún en conserva!! Donde han quedado aquellos tiempos de túnica y espada laser? Ya sólo me faltaría oír que vas a salir en el Equipo A… (me parto).

Yo diría que el único actor que vale la pena es Mads Mikkelsen interpretando a Draco. A pesar de no ser el actor principal, presenta bastante más carisma y su cara es bastante más expresiva que la del protagonista.

En fin, la peli va transcurriendo de forma pautada, tal y como tiene que pasar. Efectos especiales de relleno, planos aéreos de gente caminando (muy de moda últimamente) y algo más de 100 minutos de duración que para el espectador son como 4 ó 5 horas.

Ni si quiera la última y tan esperada escena vale la pena la espera. La “super secuencia”, el tan esperado “Release the Kraken”!!!. Pero qué es esto? Un bicho muy feo, mal hecho (viva la era digital) y más lento que el copón.

En definitiva un pedazo de truño de película en la que se salva un mal llamado guiño al búho metálico de la cinta original, y una Medusa que no está mal del todo. Todo lo demás, 105 minutos de sopor y aburrimiento. Al menos doy gracias a que no me la tuve que ver en 3D.

miércoles, 16 de junio de 2010

From Hell

Hace muchos años, leí una obra sobre uno de los personajes más misteriosos y temidos del siglo pasado. Los crímenes de Jack el Destripador, han hecho correr ríos de tinta ya que la naturaleza casi bestial de este perturbado asesino, ha atraído la atención tanto de lectores como de investigadores de la razón humana.

Después de múltiples conjeturas sobre la identidad del asesino Inglés, a mediados de los 70 del siglo XX, un periodista británico se atrevió a sugerir que dicho asesino, había sido “contratado” por la familia real británica para tapar un terrible secreto.

Unos cuantos años después, los hermanos Hughes, llevan a la gran pantalla, la adaptación de la novela gráfica que Allan Moore había realizado al respecto. From Hell.

Quizás lo más atractivo de la película, es la soberbiamente recreada atmósfera tétrica, oscura y peligrosa del Londres nocturno de finales del siglo XIX. Pobreza, pillaje, libertinaje y sangre. Todo perfectamente enlazado y guiado por un fantástico Johnny Depp, cuyo personaje despierta una brutal similitud con el Sherlock Holmes de las obras de Sir Arthur Conan Doyle (drogas y un ayudante gordito).

La película se desarrolla con un ritmo adecuado durante la primera mitad, hasta que en algún momento, pierde algo de ritmo, cayendo en la clásica historia repetitiva del amor imposible, llegándose incluso a perder la trama principal de la película. Afortunadamente, la historia vuelve a encarrilarse aportando un final de película un tanto inesperado.

Por otro lado, la actriz principal, Heather Graham, nos ofrece una representación pobre y poco realista de lo que sería una prostituta de un barrio pobre del Londres del siglo XIX. Cualquiera de las actrices secundarias, interpretan un papel más apropiado y con más gracia.

Un aspecto positivo a destacar de la cinta, es la sutileza con la que se presentan en pantalla los atroces crímenes del Destripador. Abundante cantidad de sangre y cuchillos afilados, pero que en ningún momento resultan desagradables, al no realizar primeros planos, sino secuencias rápidas y con filtros, que evitan cualquier visionado repulsivo, eso sí, sin quitar en ningún momento dramatismo ni horror a la escena.

Por lo tanto, en conjunto, From Hell es una estupenda película en la que podemos disfrutar de una buena fotografía y de una atmosfera tenebrosa, oscura y de misterio, que mantendrá al espectador sentadito en el sofá.

lunes, 7 de junio de 2010

Posesión Infernal

La verdad es que últimamente me he encontrado, tumbado en el sofá viendo películas, que hace algún tiempo ni si quiera hubiera considerado mirar. Supongo que el hecho de escuchar “es una peli de culto que todo friki tiene que ver”, me animó, o mejor dicho me “picó” a colocarme delante del televisor y ver qué tenía de especial la tan destacada y comentada, Posesión Infernal de Sam Raimi.

Pues bien, ¿qué tiene de especial? Pues realmente nada de nada. El comienzo es algo que “nunca” se había visto antes en una película “de miedo”. Un grupito de jóvenes que se van a pasar el fin de semana a una cabaña aislada en mitad de la montaña. ¿Innovador verdad? Eso mismo pensé yo, pero también me dije “espera, que igual luego la cosa mejora un poco”.

Pues como decía, estamos con un grupito de jovencitos en una cabaña aislada en un punto indeterminado de una montaña. Algo maligno y endemoniado les acecha en el bosque hasta que (ANTENCION SPOILER) uno a uno, todos los personajes son asesinados y poseídos convirtiéndose en unos patéticos zombies. Algo que tampoco se había visto antes en ninguna película, si se me permite puntualizar.

¿Por qué se considera a ésta entrega una película de culto? Me iba preguntando a medida que pasaban minutos de metraje. La historia es nefasta, el guion es inexistente, los efectos visuales (por llamarlos de alguna manera) son patéticos y la producción es esperpéntica. En definitiva lo que podría considerarse en terminología cinematográfica como una grandísima bazofia.

Tal vez el hecho de que sea tan tan cutre, sea lo que le da su atractivo, no lo sé. Sam Raimi con esta entrega ha creado una especie de caos sangriento sin ningún tipo de orden ni argumento, en el que los sustos y las muertes se suceden con tal evidencia, que en lugar de miedo generan una sensación de aburrimiento y tedio bastante considerables.

Evil Dead es el claro ejemplo de algunas películas de serie B que con el paso de los años, se convierten en películas de culto y de gran fama. He de admitir que soy muy primerizo en éste género y por lo tanto es posible que no sepa apreciar una buena película de zombies / terror. Eso lo reconozco y me disculpo ante todos los fans de esta entrega.

En fin, yo ya he cumplido y como buen friki he visto Posesión Infernal. No me arrepiento de ello, y tal vez con el tiempo llegue a apreciar ésta película. No será la primera vez que una película me acaba gustando algunos años después.

viernes, 28 de mayo de 2010

Big Fish

Apenas comienzo a escribir estas palabras, me doy perfecta cuenta de que en el artículo de hoy, contradiré muchas cosas que he escrito en anteriores reseñas. Siempre que he hablado de Tim Burton ha sido para destripar sin piedad sus creaciones. No obstante, hoy no es ese día.

Hace poco tuve la ocasión de ver dos cintas de éste director., y quería comentar Sleepy Hollow, película la cual me fascinó. Según la acabé de ver dije “ésta la comento”. No obstante, al día siguiente vi otra la cual me fascino todavía más: BigFish.

Siempre me han gustado mucho los cuentos y las historias fantásticas, en las que la fantasía y la realidad se combinaban de una forma tan sutil, que llega un momento en el que es difícil distinguir la una de la otra.

Uno de los aspectos que más me gusta de ésta película, es que a pesar de ser de Burton, no está rodeada de la clásica “oscuridad” y “neblina Londinense” que envuelve a los productos Burtinianos.
Para mi sorpresa, esta cinta se encuentra llena de luz, fantasía, de narraciones entrañables, metáforas y llena de humanidad. No me ha dejado de sorprender esta otra faceta más alegre de éste director.

Esta oda al “cuenta cuentos” puede parecer a primera vista la típica película sensiblera de turno de un domingo por la tarde en antena tres. La típica para toda la familia que se suele decir. En cierto modo no está lejos de ser así, ¿pero hay alguna norma que diga que una película tenga que ser compleja para ser buena?.

Al espectador se le presenta un cuento de dos horas sobre la vida, la cual es mostrada por Burton en una mezcla nada desagradable de momentos dramáticos con otros llenos de romanticismo o situaciones surrealistas y mágicas.

La puesta en escena es fantástica, colores intensos, vivos y alegres y la actuación de Ewan McGregor y Albert Finney es excelente, en el papel del “cuenta cuentos” con distintas edades.

Sin duda lo mejor de la película es su final, y no precisamente porque uno quiera que la película se acabe, sino por ser el final más emotivo y entrañable que se haya visto en una película en los últimos años. Me quito el sombrero ante un final que estoy seguro habrá arrancado lágrimas incluso a la gente con espíritus más duros.

Un regalo para la vista, que no os podéis perder.

jueves, 29 de abril de 2010

Alicia en el País de las Maravillas

Como en muchas ocasiones ya he dejado muy claro, no comparto el entusiasmo divino de mucha gente hacia Tim Burton, aunque he de admitir que algunas cintas como Pesadilla (la cual por cierto no la dirige él), Eduardo Manostijeras, o Sweeney Tood me gustaron mucho.

Pero resulta que el Gran Dios Burton, hace unos días llega a las taquillas con la muy prometida y esperada “Alicia en el país de las maravillas” y entonces comienza el desmadre. No entraré a detallar mi decepción con el “Falso 3D” aplicado a esta producción el cual provoca mareos y deja detalles borrosos en los primeros planos. A ese tema ya le dedicaré un apartado enterito en otra ocasión.

Burton, en ésta última producción, ha caído en el comercialismo barato y se limita a presentarnos una historia llena de efectos especiales deslumbrantes (que seguro que ha hecho las delicias del espectador medio), detrás de los cuales se camufla un guión simple y sin ninguna fuerza. Si bien “la estética Burton” se deja apreciar en algunas escenas, la cinta tiene un claro “olorcillo a producción de Disney”.

El comienzo de la película es para mi gusto demasiado rápido y casi sin darnos cuenta de lo que pasa, Alicia ya no es una niña, y de repente se encuentra en el país de las maravillas.
A medida que los minutos pasan, la historia comienza a ser cansina y repetitiva. Ni siquiera la interpretación de los principales actores está a la altura, siendo mediocres y sin fuerza.

Es cierto, y no negaré que Johnny Depp es el mejor actor de todo el reparto, pero tampoco es menos cierto que cualquier atisbo de buena actuación queda pisoteada con el bailecito del final, que me provocó una mezcla entre asombro, incredulidad e indignación.

Unos cuantos “que le corten la cabeza” de la Reina Roja (Bohann Carter) arrancan un par de sonrisas del público pero no dan para mucho más, y Alicia (Mia Wasikowska) con su constante cara de pasmada, me recordaba a la protagonista de La Brújula Dorada, sobre todo cuando va montada en el mono-tigre-oso-indefinido, con su armadura de combate.

Y por cierto, ¿alguien me puede explicar de dónde sale el Gallifante ese del final? ¿Acaso han intentado promocionar Eldest (segunda parte de Eragon)? Lo digo en serio, me gustaría saber de dónde sale porque al final resulta ser el “argumento central” de la película (que por cierto es de lo más original y nunca visto en la historia del cine). Reunimos los dos ejércitos (claramente diferenciados por colores) en un territorio neutral y el Campeón bueno mata al dragón malo.

En fin, otra decepción y 11 euros tirados por el retrete. ¿Pero qué mas da? Mi opinión no cuenta. La crítica “experta” pondrá a Alicia en el país de las maravillas por las nubes y Burton-Disney ganarán cientos de millones de dólares mientras piensan en un futuro producto comercial.

jueves, 22 de abril de 2010

Harry Potter - Y la piedra filosofal

Todavía recuerdo cuando por aquel entonces en la cola del cine, coincidíamos los que íbamos a ver El Señor de los Anillos, con los niños que iban a ver Harry Potter. Me solía reír y me preguntaba qué podían tener de atractivo aquellas películas en las que salía un niño con gafas redondas y vestido de colores.

Ahora soy yo el que se ríe de sí mismo, ya que en aquel momento no podía imaginarme, que unos años después sería yo el que se engancharía a las obras de J.K Rowling, y a las películas. Hoy comenzamos por la primera (evidentemente) de las entregas de la saga. Harry Potter y la Piedra Filosofal, estrenada en el año 2001 y dirigida por Chis Columbus.

El desafío con el que se encontraba Columbus en ésta primera entrega, era grande, pues debía llevar a la gran pantalla el mundo creado por Rowling: Hogwarts, Diagon Alley, los campos de Quidditch etc, algo que desde mi punto de vista, logra de forma muy acertada.

A mí personalmente me gusta mucho la estética que se le ha dado a la cinta, un vestuario y maquillaje muy colorido y logrado, así como un trabajo bastante aceptable por parte de los actores infantiles (no olvidemos que tenían 11 años).

De los actores adultos, nada hay que decir, ya que se cuenta con actores de la talla de Alan Rickman personificando al Profesor Snape i el difunto Richard Harris como el entrañable, sabio y anciano Profesor Dumbledore.

Tampoco me puedo dejar de lado la magnífica banda sonora compuesta por el fantástico John Williams. Temas de la bso original se han mantenido también para entregas posteriores de la Saga aunque no haya sido Williams el encargado de la composición.

Evidentemente como en todo inicio de saga que se precie, ésta primera entrega no deja de ser una mera introducción al universo en el que se desarrollan todas las posteriores historias. Durante la película, se presentan personajes y escenarios pero le cuesta arrancar, y apenas se da una pequeña pincelada a la trama fundamental, la cual va cogiendo más fuerza en las entregas posteriores.

Es cierto sin lugar a dudas, que aunque yo considero esta película como para “todas las edades”, es muy posible que muchos adultos no consigan mantener la atención ya que es bastante infantiloide.

No obstante, sí que animo a todos aquellos que disfrutan del cine de fantasía y aventuras y que todavía se resisten a comenzar con esta saga, a que cojan un buen paquete de palomitas y se sienten en el sofá, yo creo que no les defraudará.

Spelliarmus!!!

jueves, 8 de abril de 2010

Los Goonies

Seguro que si digo a un grupo de amigos, “vamos a ver una película de aventuras, niños y piratas”, probablemente me quede sólo. Pero si por el contrario digo “vamos a ver Los Goonies”, seguro que más de uno se apunta.

Richard Donner, más conocido por ser el director de Superman, nos trae allá por el año 1985, esta entrañable película de aventuras. Es curioso ver cómo después de 25 años, esta cinta todavía pone nostálgico a más de alguno de mi generación. Gordi, Sloth, Data, Mikey… quién no se acuerda de estos nombres? Quien no se acuerda del ya mítico “Chocolaaateee!!!”.

No sé lo que tiene. Tal vez sea lo simple que puede llegar a ser, o los chistes fáciles y malos, o lo obvio y evidente de la historia, el caso es que a medida que pasan los minutos, la historia se hace más y más absorbente.

Por supuesto, en ningún caso estamos hablando de una super producción ni muchísimo menos. No goza de grandes efectos especiales, y el argumento tiene deficiencias significativas. Pero no hemos de olvidar, que se trata de una película sin pretensiones, cuyo objetivo es entretener y divertir. Y ese objetivo lo cumple con creces.

Y si hay algo que verdaderamente me fascina de esta película, es que tiene un componente que ya se ha perdido hoy en día: La Inocencia. Actualmente no se hacen películas de éste tipo.

Ahora es esencial meter violencia y sexo, o unos jóvenes macarras y con actitud chulesca para que una película basura pueda llegar tener éxito. Supongo que al final siempre caemos en el clásico: “ya no las fabrican como antes”.

Qué más puedo decir. Me imagino que esta cinta aburrirá solemnemente a todos aquellos que necesitan sangre y efectos especiales para sentirse adultos.

Yo sin embargo, la recomiendo a todos aquellos que durante un par de horas, quieran dejarse llevar por la imaginación y olvidar la rutina de cada dia. Es una película para todas las edades, con escenas bonitas e inolvidables y con personajes carismáticos.

Muy recomendable incluso para los no nostálgicos.

domingo, 4 de abril de 2010

Nightmare before Christmas

Durante muchos años, y a pesar de que mucha gente me la había recomendado, me había resistido por completo a verla. “No es mi estilo”, “seguro que me aburre”… pensaba yo.

Sin embargo, no hace ni dos meses que, tras una última recomendación, mucho más fiable que las anteriores, me planté delante de la caja tonta, para de una vez por todas ver Nightmare before Christmas, y comprobar por mi mismo si la fama de esta entrega no era fruto de la exaltada furia de los acérrimos fans de Burton.

He de admitir (como en muchas otras ocasiones me ha pasado), que realmente la cinta me dejó un sorprendente muy buen sabor de boca, una mezcla entre fascinación y asombro. Pocas veces una historia tan macabra y en algunos casos con un humor muy negro, puede llegar a resultar tan entrañable.

Sin embargo, a pesar de todo lo que se haya podido decir, lo cierto es que éste largometraje no fue un éxito de taquilla. Cuando se estreno en 1993, tuvo una acogida débil entre un público, no acostumbrado ni a la temática ni a la estética. No fue hasta años después, que Pesadilla fue ganándose poco a poco su entrada en la categoría de las “pelis de culto”.

Estoy más que convencido de que Tim Burton, estando inmerso en pleno rodaje de Batman, jamás pensó que aquella idea, que en un principio fue un poema, y que le surgió viendo cómo cambiaban la decoración de Halloween a la de Navidad en una tienda, iba a convertirse en una de las películas favoritas de niños y adultos durante casi dos décadas.

Particularmente a mi, me parece una idea muy original, una película hecha con muñecos de plastilina, divertida y entretenida, dirigiéndose tanto al público adulto como al infantil. Así mismo, las canciones de Danny Elfman, le dan un toque muy simpático y a la vez senible, y es complicado no acabar de ver la cinta con alguna de las canciones repitiéndose una y otra vez en tu cabeza, y para cuando quieres darte cuenta, estas cantando un “que es, que es?... son luces de color…”.

En definitiva, una película como se suele decir “para toda la familia”. Unos personajes feos y una atmósfera tétrica, que sin embargo son la fachada de una historia bonita y sensible. Una mezcla entre asombro y miedo que no dejará indiferente al espectador, bien sea un niño o un adulto.

Hasta la próxima

lunes, 22 de marzo de 2010

Star Wars in Concert

Después de bastante tiempo apartado del Foro, regreso con un acontecimiento del que nunca pensé que pudiera ser testigo. Mi afición a Star Wars ya es conocida por todos aquellos que me conocen y por lo tanto, sólo ellos pueden entender el entusiasmo con el que escribo estas palabras.


John Williams ha compuesto a lo largo casi 40 años, la música que ha acompañado a las 6 entregas de la saga Star Wars, música que me atrevo a decir es conocida en el planeta entero. Esta mismísima banda sonora interpretada magistralmente por la Royal Philarmonic Orchestra, ha sido puesta en escena este fin de semana pasado en Madrid en el llamado “Star Wars in Concert”.


Algo espectacular. Increíble e impresionante. Una pantalla gigante acompañaba las piezas musicales en directo con imágenes en HD de las 6 entregas, en un montaje único de Lucas para la gira. Juegos de luces, imágenes y sonido que no dejaron indiferente a ninguno de los espectadores.


Ya nada más comenzar el espectáculo, me puso los pelos de punta el escuchar la voz de Darth Vader (James Earl Jones) que anunciaba el comienzo del concierto y presentaba al maestro de ceremonias y narrador de la historia, que no era otro que, el entrañable C3PO o mejor dicho el actor inglés Anthony Daniels que da vida y voz al droide en las 6 películas.


Pieza tras pieza, el musical iba desatando el entusiasmo del público y Anthony Daniels iba ganándose la admiración y el cariño de los allí presentes. Durante dos horas las piezas maestras de John Williams retumbaron en el Palacio de los Deportes de Madrid, en medio de flashes, aplausos, y un magnífico ambiente.


Pero si ya el comienzo me puso los pelos de punta, el final del mismo estoy seguro que haría saltar las lágrimas de más de uno allí presente. Anthony Daniels, con su inconfundible voz, entonó un “Que la Fuerza os acompañe….. siempre” en un más que correcto castellano, dando paso a una potente y atronadora “Marcha Imperial” que puso en pie a todo el público ovacionando al director y a los músicos.


No faltó detalle. Una experiencia inolvidable de la que estoy muy agradecido de haber podido disfrutar.