jueves, 30 de diciembre de 2010

La Brujula Dorada

No hace demasiado hablábamos de las grandes pifias de Hollywood y concretamente de los intentos de trilogía que acaban en anécdota tras un fracaso estrepitoso en taquilla.

Desde que se puso de moda adaptar cualquier novela a la gran pantalla pues se había visto que era una forma rápida de hacer dinero, algunos directores como Peter Jackson hacían su particular agosto con el Señor de los Anillos y a su vez Harry Potter ganaba terreno situándose entre las películas más taquilleras de los últimos tiempos.

No obstante, en medio de ésta locura literario-cinematográfica, otros directores no tan agraciados intentaban abrirse paso en medio de tiburones Hollywoodienses, con grandes propósitos pero mal planificados.

New Line Cinema quiso llevar a la gran pantalla la trilogía escrita por Phillip Pullman, comenzando por la primera obra: The Golden Compass. Para ello no se reparó en gastos. 180 millones de euros y un porrón de actores conocidos a la cabeza de un auténtico y bochornoso fracaso que apenas recaudó 26 millones.

Hay que decir que la cinta no es mala per se, ni tampoco es una película aburrida, es simplemente mala porque el espectador medio que no haya leído los libros, no tiene ni idea de qué es lo que está pasando y cuantos más minutos de película pasan, peor. Esta película es abrumadora, hay demasiado personaje y demasiados aspectos a abarcar en cuestión de pocas escenas y poco tiempo.

La historia se presenta de una forma desordenada en la que aparecen y desaparecen personajes casi sin darte cuenta y de una manera irritante, en medio de un escenario que mezcla un mundo futurista al más puro estilo Julio Verne en el que existen dirigibles nucleares, combinado con carruajes de caballos propios de la Inglaterra Victoriana.

La película intenta trasmitir un exceso de información y ello impacta negativamente en la trama. Apenas hay tiempo para digerir nada. Cuando uno está viendo la película se pregunta, “quien es ese oso”? “quien es ese cowboy”? “y esa bruja”? “porque Daniel Craig apenas sale”? “porqué todo el mundo lleva animales a su lado”?... preguntas y más preguntas que hacen que el espectador acabe por no entender nada.

Sin embargo lo peor de todo es que la historia podía haber llegado a ser realmente atractiva, y después de todos los cabos sueltos que deja esta entrega, al menos a mí, me quedaron las ganas de ver más en una segunda entrega, una segunda entrega que nunca llegará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario