Con una estética 100% “ochentera” y al más puro estilo Tortugas Ninja, llega en 1986 The Highlander. Hay una frase que a mí me encanta y es “cuánto mal hicieron los años 80”. No por el hecho de que las películas fueran malas, sino por aquella estética, aquellos peinados y aquel esfuerzo de cada persona por ser aún más hortera que la anterior.
Para que se entienda porqué critico esta cinta, la cual está considerada como de culto por muchas personas, he de decir que la he visto por primera vez en el año 2012 y con 29 años, más de 25 años después de su estreno. Nuestra percepción de las películas y de su estética ha cambiado lo cual influye sin lugar a dudas en la opinión.
Dicho esto, comenzare por destacar que ésta película es bastante entretenida, pero al igual que les pasa a muchas otras, el paso del tiempo se hace notar. Su presentación un tanto acelerada y desordenada de personajes y eventos, hace que en buena parte de la película, el espectador no consiga ubicarse.
Ahora bien, desde un punto de vista meramente cinematográfico esta película es nefasta. Le falta presupuesto, le falta guión, y le falta mayor empeño en la interpretación. Por poner un ejemplo: después de cientos de años usando una espada, parecen niños pegándose con palos, no hay coreografía, ni estilo, ni maestría ni nada. Y el cutre-sonido de las espadas chocando es lamentable. Bueno, el sonido es nefasto en prácticamente toda la cinta.
Christopher Lambert no hace un mal papel pero le falta algo de carisma. Es muy poco expresivo y a pesar de su esfuerzo en poner miradas duras y frías, no acaba de convencerme. De Connery no voy a decir gran cosa, ya que todos sabemos de su ponderación. Aunque también es cierto que en ésta película su potencial esta algo infrautilizado.
Me gustaría hacer una mención curiosa, y es que Sean Connery es un escocés que hace de egipcio al que llaman “el español”. Y Lambert es un franco-americano que hace de escocés. Tiene guasa la cosa, puesto que el segundo pone un acento escocés lamentable, cuando el único que podría ponerlo de forma natural es Connery.
Como aspecto positivo están los impresionantes paisajes de Escocia, que adornan espectacularmente la película y contrastan con la otra visión de un Nueva York “moderno”, sucio, oscuro y ruidoso.
Asi mismo, quería destacar lo curiosamente bien que queda la música de Queen en la película. Pensaba que no encajaría ni a golpes y mira. Un gran acierto sin duda.
Por cierto, esta es otra de aquellas películas en las que el título en castellano, no tiene nada que ver con el título original. The Highlander no hubiera vendido demasiado en esta gran piel de toro, mientras que Los Inmortales (por cierto, vaya pedazo de spoiler) es un título que llama más la atención.
En definitiva una película que una vez vista tiene un pase, pero que si no la hubiera visto, hubiera dormido igual de tranquilo. Sé que a alguien se le ocurrió hacer algunas entregas más, pero no pienso verlas.
Para que se entienda porqué critico esta cinta, la cual está considerada como de culto por muchas personas, he de decir que la he visto por primera vez en el año 2012 y con 29 años, más de 25 años después de su estreno. Nuestra percepción de las películas y de su estética ha cambiado lo cual influye sin lugar a dudas en la opinión.Dicho esto, comenzare por destacar que ésta película es bastante entretenida, pero al igual que les pasa a muchas otras, el paso del tiempo se hace notar. Su presentación un tanto acelerada y desordenada de personajes y eventos, hace que en buena parte de la película, el espectador no consiga ubicarse.
Ahora bien, desde un punto de vista meramente cinematográfico esta película es nefasta. Le falta presupuesto, le falta guión, y le falta mayor empeño en la interpretación. Por poner un ejemplo: después de cientos de años usando una espada, parecen niños pegándose con palos, no hay coreografía, ni estilo, ni maestría ni nada. Y el cutre-sonido de las espadas chocando es lamentable. Bueno, el sonido es nefasto en prácticamente toda la cinta.
Christopher Lambert no hace un mal papel pero le falta algo de carisma. Es muy poco expresivo y a pesar de su esfuerzo en poner miradas duras y frías, no acaba de convencerme. De Connery no voy a decir gran cosa, ya que todos sabemos de su ponderación. Aunque también es cierto que en ésta película su potencial esta algo infrautilizado.
Me gustaría hacer una mención curiosa, y es que Sean Connery es un escocés que hace de egipcio al que llaman “el español”. Y Lambert es un franco-americano que hace de escocés. Tiene guasa la cosa, puesto que el segundo pone un acento escocés lamentable, cuando el único que podría ponerlo de forma natural es Connery.
Como aspecto positivo están los impresionantes paisajes de Escocia, que adornan espectacularmente la película y contrastan con la otra visión de un Nueva York “moderno”, sucio, oscuro y ruidoso.
Asi mismo, quería destacar lo curiosamente bien que queda la música de Queen en la película. Pensaba que no encajaría ni a golpes y mira. Un gran acierto sin duda.
Por cierto, esta es otra de aquellas películas en las que el título en castellano, no tiene nada que ver con el título original. The Highlander no hubiera vendido demasiado en esta gran piel de toro, mientras que Los Inmortales (por cierto, vaya pedazo de spoiler) es un título que llama más la atención.
En definitiva una película que una vez vista tiene un pase, pero que si no la hubiera visto, hubiera dormido igual de tranquilo. Sé que a alguien se le ocurrió hacer algunas entregas más, pero no pienso verlas.

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