jueves, 1 de marzo de 2012

Drag me to hell

Recuerdo que cuando comenté Evil Dead, me vi obligado a abrir el paraguas para guarecerme del aluvión de golpes que me cayeron. Digamos que las películas de éste estilo no eran Santo de mi devoción. Pero uno nunca lo sabe a ciencia cierta hasta que lo prueba.

Si bien es cierto que después de ver Evil Dead II y Army of Darkness, he de decir que a Evil Dead I le debo un nuevo visionado, también es muy cierto que el filme que hoy presento fue una grata sorpresa, aunque Bruce “Ash” Campbell no salga en el.

Drag me to hell es un gran producto de entretenimiento, camuflado en una película con ciertos tientes de terror pero claramente en clave de parodia o comedia. Sustos aquí y allá, siempre claramente precedidos por imágenes de ambientes vacios y silencio total, con no otra intención que desviar la atención del inminente susto, que nunca es el que pensabas que sería.

Debo añadir, que mi anterior comentario sobre “ciertos tintes de terror” tiene explicación. Estoy seguro de que el hecho de que no me pareciera aterradora como muchas otras críticas establecen, se debe a haberla visto a plena luz del día. En otro ambiente como una sala de cine con un ambiente más oscuro y un sonido más envolvente, probablemente la cosa cambie de forma muy significativa.

Hablando precisamente de sonido, si hay algo que realmente me pareció espectacular es la música de Christopher Young. Es alucinante y gracias a ella, esta cinta hace que pegues algunos saltos en el sofá. Imprescindible en todo Ipod, Mp3 o aparatejo de escuchar música que uno tenga al a mano.

Los actores no destacan excesivamente pero cumplen su cometido. Tampoco se pide mucho más. Como protagonista tenemos a Alison Lohman haciendo de Christine, una ejecutiva con ansias de ascenso que se mete en un buen follón y por otro lado a Justin Long como Clay, un informático con el carisma de un cacahuete. Lorna Raver da vida a Mrs. Janush, una gitana que aterroriza y hace reír prácticamente a partes iguales, con alguna que otra escena muy Looney Tunes. No está mal.

Me gustaría poder hablar del género del Terror con algo más de conocimiento, pero en este caso debo admitir mi incultura al respecto. He visto muy poco y por tanto no puedo decir si ésta cinta es mejor o peor que otras. Lo único que yo puedo afirmar es que a mí me gustó.

Un pequeño detalle. Para todos aquellos fans de las películas de Raimi, aquí también sale su coche “1973 Oldsmobile Delta 88”. En definitiva, una película entretenida con todos los ingredientes para disfrutar. Humor, saltos en el sofá y buena música. No creo que defraude, pero eso les toca al espectador decidirlo.

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