Después de tanto colorido y aventuras basadas en finales felices, en el año 2004 llegaba a la gran pantalla la tercera entrega de la económicamente provechosa saga del mago de gafas redondas.
Esta vez dejamos a un lado las clásicas aventuras colegiales y nos adentramos en un mundo algo más tétrico, tenebroso e intrigante. Chris Columbus nos presentó sus dos primeras entregas dejando claro que lo suyo era el colorido. Para poder mostrar el ambiente sombrío de Harry Potter and the Pisoner of Azkaban era necesaria otra persona al mando.
Alfonso Cuarón quedó encargado de dar vida a la tercera novela de la saga que deja a un lado el infantilismo y la cierta inocencia que acompaña a las entregas precedentes, sin olvidar del todo que los protagonistas aún siguen siendo adolescentes y no adultos.
Está muy claro ya desde el principio que la intención de Cuarón es mostrarnos un mundo mucho más oscuro y tenebroso que en las entregas precedentes, y es por eso que la niebla, las sombras y sobre todo la lluvia están presentes en muchísimos momentos del metraje.
Uno de los platos fuertes de ésta nueva entrega es la incorporación de nuevas caras al elenco de actores. El sublime Gary Oldman (Sirius Black), Emma Thompson (Pr. Trelawney), Timothy Spall (Peter Pettigrew) y David Thewlis (Pr. Lupin). El que no destaca excesivamente es Michael Gambon que sustituye al recientemente fallecido Richard Harris (Pr. Dumbledore). Y si bien en futuras entregas irá ganando fuerza, en éste film no pone toda la carne en el asador.
La fotografía es fantástica y cuidadosamente planificada para cada escena. Nada queda al azar. Sin embargo siempre que veo esta película me queda un sabor agridulce. ¿Por qué? Porque ésta entrega es sin duda una gran desilusión para los fans de los libros. A pesar de que el tercer libro es el más delgadito de todos, es uno de los que más aspectos relevantes contiene en relación a la trama futura.
Estoy de acuerdo en que la película no tiene porqué ser un calco de la novela, nunca he dicho eso. Pero lo que no se puede hacer es obviar aspectos claves para sustituirlos por tonterías que no aportan valor. Desde luego una cosa está clara, si no has leído el libro, es prácticamente imposible que puedas seguir la historia ya que se omiten o se sobrevuelan los temas centrales quedando muy lejos de mostrar la importancia que realmente tienen. ¡OJO SPOILERS!.
En ningún momento se explica o se deja entrever porqué Snape odia a Harry, a Lupin, a Black y a James Potter. Tampoco queda claro quiénes son Wormtail, Prongs, Moony y Padfoot, ni quien crea el Marauders Map, ni porqué Sirius Black es un Animagus. Así a primera vista pueden parecer tonterías, pero su importancia para entender la historia es muy significativa.
Una de cal y una de arena en este caso. Un cierto caos de guión camuflado bajo un rodaje brillante y una puesta en escena magistral. Mantengo mi opinión favorable respecto a este filme. La verdadera historia acaba de comenzar y en aquel entonces aún nos quedaban cinco películas más por degustar.
Expecto Patronum!!
Esta vez dejamos a un lado las clásicas aventuras colegiales y nos adentramos en un mundo algo más tétrico, tenebroso e intrigante. Chris Columbus nos presentó sus dos primeras entregas dejando claro que lo suyo era el colorido. Para poder mostrar el ambiente sombrío de Harry Potter and the Pisoner of Azkaban era necesaria otra persona al mando.Alfonso Cuarón quedó encargado de dar vida a la tercera novela de la saga que deja a un lado el infantilismo y la cierta inocencia que acompaña a las entregas precedentes, sin olvidar del todo que los protagonistas aún siguen siendo adolescentes y no adultos.
Está muy claro ya desde el principio que la intención de Cuarón es mostrarnos un mundo mucho más oscuro y tenebroso que en las entregas precedentes, y es por eso que la niebla, las sombras y sobre todo la lluvia están presentes en muchísimos momentos del metraje.
Uno de los platos fuertes de ésta nueva entrega es la incorporación de nuevas caras al elenco de actores. El sublime Gary Oldman (Sirius Black), Emma Thompson (Pr. Trelawney), Timothy Spall (Peter Pettigrew) y David Thewlis (Pr. Lupin). El que no destaca excesivamente es Michael Gambon que sustituye al recientemente fallecido Richard Harris (Pr. Dumbledore). Y si bien en futuras entregas irá ganando fuerza, en éste film no pone toda la carne en el asador.
La fotografía es fantástica y cuidadosamente planificada para cada escena. Nada queda al azar. Sin embargo siempre que veo esta película me queda un sabor agridulce. ¿Por qué? Porque ésta entrega es sin duda una gran desilusión para los fans de los libros. A pesar de que el tercer libro es el más delgadito de todos, es uno de los que más aspectos relevantes contiene en relación a la trama futura.
Estoy de acuerdo en que la película no tiene porqué ser un calco de la novela, nunca he dicho eso. Pero lo que no se puede hacer es obviar aspectos claves para sustituirlos por tonterías que no aportan valor. Desde luego una cosa está clara, si no has leído el libro, es prácticamente imposible que puedas seguir la historia ya que se omiten o se sobrevuelan los temas centrales quedando muy lejos de mostrar la importancia que realmente tienen. ¡OJO SPOILERS!.
En ningún momento se explica o se deja entrever porqué Snape odia a Harry, a Lupin, a Black y a James Potter. Tampoco queda claro quiénes son Wormtail, Prongs, Moony y Padfoot, ni quien crea el Marauders Map, ni porqué Sirius Black es un Animagus. Así a primera vista pueden parecer tonterías, pero su importancia para entender la historia es muy significativa.
Una de cal y una de arena en este caso. Un cierto caos de guión camuflado bajo un rodaje brillante y una puesta en escena magistral. Mantengo mi opinión favorable respecto a este filme. La verdadera historia acaba de comenzar y en aquel entonces aún nos quedaban cinco películas más por degustar.
Expecto Patronum!!

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