Es una lástima que en ocasiones ocurra que coges una película que tienes en alta estima ya que de niño te gustó sobremanera, y resulta que al volver a verla unos 18 años después se te cae el mito.
No es que la película sea mala en sí, lo que ocurre es que no ha envejecido bien, en contra de lo que estoy seguro que opina muchísima gente. Sin duda no es lo mismo ver ésta cinta con 10-12 años y en plenos años 80/90, que verla dos décadas después.
Así pues, en 1984, dos años después de que naciera un servidor, aparecía Ghostbusters de la mano de Ivan Reitman. Siendo un rotundo éxito en taquilla, esta producción estaba servida para pasar a formar parte del elenco de películas de culto.
Ahora bien, realmente la película no vale nada. Los efectos especiales son cutres. Y no me vale el clásico “para la época estaban bien”. No señor, para la época no estaban bien. Hay películas de 20 años antes cuyos efectos especiales, o visuales o como se les quiera llamar, daban mil vueltas a los de este filme.
Las actuaciones tampoco me parecen dignas de los actores que protagonizan el filme. Sin destacar en exceso, los actores principales, Sigourney Weaver, Bill Murray, Harold Ramis, Dan Akroyd y Rick Moranis cumplen con su cometido en esta cinta pero no van mucho más allá.
El guión es simple como una mala cosa y nuestros “científicos” protagonistas no se molestan en dar más explicaciones a fenómenos paranormales que en condiciones normales requerirían todo un ejército de parapsicólogos y al FBI para taparlo todo y que el populacho no se entere de nada.
Aquí si algo sobrenatural ocurre, pues ocurre y punto. Nos dejamos de explicaciones pseudo-científicas que el espectador nunca entiende y vamos al grano. ¿Quién no ha visto alguna vez un fantasma en una biblioteca o uno saliendo de un puesto de perritos calientes?. Pues eso.
La dirección de Ivan Reitman se acoge muy mucho al manual de “las películas de los 80” y por lo tanto su duración está por debajo de las dos horas. La estética también es fiel a la época con peinados que hicieron de oro a los fabricantes de laca y unos uniformes que seguro que se reutilizaron en Tortugas Ninja o en Regreso al futuro.
Apta para todos aquellos que hace casi 30 años se forraron vendiendo merchandising de la película.
No es que la película sea mala en sí, lo que ocurre es que no ha envejecido bien, en contra de lo que estoy seguro que opina muchísima gente. Sin duda no es lo mismo ver ésta cinta con 10-12 años y en plenos años 80/90, que verla dos décadas después.
Así pues, en 1984, dos años después de que naciera un servidor, aparecía Ghostbusters de la mano de Ivan Reitman. Siendo un rotundo éxito en taquilla, esta producción estaba servida para pasar a formar parte del elenco de películas de culto.Ahora bien, realmente la película no vale nada. Los efectos especiales son cutres. Y no me vale el clásico “para la época estaban bien”. No señor, para la época no estaban bien. Hay películas de 20 años antes cuyos efectos especiales, o visuales o como se les quiera llamar, daban mil vueltas a los de este filme.
Las actuaciones tampoco me parecen dignas de los actores que protagonizan el filme. Sin destacar en exceso, los actores principales, Sigourney Weaver, Bill Murray, Harold Ramis, Dan Akroyd y Rick Moranis cumplen con su cometido en esta cinta pero no van mucho más allá.
El guión es simple como una mala cosa y nuestros “científicos” protagonistas no se molestan en dar más explicaciones a fenómenos paranormales que en condiciones normales requerirían todo un ejército de parapsicólogos y al FBI para taparlo todo y que el populacho no se entere de nada.
Aquí si algo sobrenatural ocurre, pues ocurre y punto. Nos dejamos de explicaciones pseudo-científicas que el espectador nunca entiende y vamos al grano. ¿Quién no ha visto alguna vez un fantasma en una biblioteca o uno saliendo de un puesto de perritos calientes?. Pues eso.
La dirección de Ivan Reitman se acoge muy mucho al manual de “las películas de los 80” y por lo tanto su duración está por debajo de las dos horas. La estética también es fiel a la época con peinados que hicieron de oro a los fabricantes de laca y unos uniformes que seguro que se reutilizaron en Tortugas Ninja o en Regreso al futuro.
Apta para todos aquellos que hace casi 30 años se forraron vendiendo merchandising de la película.





