martes, 25 de octubre de 2011

Rise of the Planet of the Apes

Hace ya unos 40 años, Chartlon Heston nos adentraba en un mundo diferente, yermo y hostil. Un mundo en el que todo vestigio de civilización humana tal cual la conocemos había sido sustituida por un grupo de simios, que ahora eran los amos mientras que los humanos eran sus cobayas.

En 1968 aparecía en la gran pantalla The Planet of the Apes, llegando a convertirse en uno de los referentes mundiales del género de Sci-Fi. Como la cosa funcionó, algún tiempo después llegaba una secuela, y no contentos con ello, llegaron tres entregas posteriores más, las cuales son tan horribles que no encajan ni en el género de serie B. De ésta manera se creó la Pentalogía del Planeta de los Símios.

Sabemos de buena tinta que la crueldad humana no tiene límites y por tanto, a alguien se le ocurrió que había que torturar más aún al espectador. Tim Burton en 2001 se inventó una historia paralela (un remake se podría decir) de la original del 68, creando una de las peores cintas de su filmografía (junto con Alicia en el país de las maravillas que aún estaba por venir).

Al menos yo pensaba que después de esto, nadie más osaría abrir la caja de Pandora. Sin embargo Rupper Wyatt pensó que era una buena idea explotar algo ya inexplotable y presentarnos una séptima entrega de la historia de los monitos. Algo muy “original” y sobre todo muy suculento. Lo mejor de todo, es que ésta terrible precuela o lo que sea, casi convierte en obras maestras las anteriores entregas. Rise of the Planet of the Apes.

Lo que más me ha sorprendido de todo, y la verdad es que empiezo a preocuparme, es que a muchísima gente, ésta cinta le parece buenísima. Empiezo a dudar seriamente de mi criterio cinematográfico. Nunca me he considerado un gran entendido en cine, pero he visto unas cuantas pelis y ahora empiezo a pensar que no entiendo nada de nada.

Alguien, en nombre de Dios, me puede decir qué es lo que tiene de bueno esta película???? Una hora y treinta y siete minutos de metraje que no aportan absolutamente nada de nada!!.

Para comenzar, la cinta es terriblemente lenta, considerando el hecho de que la mayor parte de los espectadores ya saben a dónde conduce la historia pero ésta se resiste en avanzar. Así mismo, toda la historia es tan inverosímil de principio a fin que no sé ni por dónde empezar a comentarla. Vamos a ver:

En primer lugar hay algo que no acabo de entender. El producto que diseñan probándolo en monos para qué es, para curar Alzheimer o para crear monos más listos? Porque al final la cosa no queda clara. Lo que sí queda claro es que lo que en Caesar (el mono protagonista) tarda años en desarrollarse (y eso que lleva el producto por herencia genética), en sus compañeros de jaula hace efecto inmediato y basta con rociarles una vez con el producto, y a todos a la vez.

Los monos, se nota a la legua que están generados por ordenador y el director se empeña en darnos primeros planos una y otra vez. Vale que Andi Serkis lo hace muy bien y estoy seguro que algún día se ganará el Oscar (que ahora se lo lleva cualquiera por cierto), pero tampoco insultemos la inteligencia del espectador.

No entraré demasiado a hablar de los actores porque realmente no hay nada que hablar. James Franco con su habitual cara de fumado, John Lithgow, un talento desaprovechado. Menos mal que nos regalaste aquella inmensa temporada en Dexter. ¿Pero qué decir de Tom Felton? Ya hizo bastante poco en Harry Potter, pero es que aquí da hasta pena. Para qué seguir.

Sin embargo, lo peor de lo peor viene ahora. En la película se nos da a entender que el compuesto que hace inteligentes a los monos, mata a los humanos. ¿Será esa la idea que tiene Rupper Wyatt para exterminar a la raza humana? ¿Un virus? Por Dios, que alguien le diga antes de que haga un disparate, que en la Cinta Original, la raza humana desaparece por la guerra nuclear.

Voy a parar porque si no puedo escribir folios y folios sobre esta cinta. Un pequeño guiño con la frase “get your paws of me you damned dirty ape” no camufla una bazofia, una soberbia pérdida de tiempo, yo diría que la peor película que he visto en muchos años. Lástima que lleve el nombre de su Gran predecesora.

Muy apta para todos aquellos que no se conforman con un perro o un gato como animal de compañía en casa.

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