sábado, 10 de octubre de 2009

Iron Man

A pesar de que siempre me he considerado más fan de Superman o de Spiderman, tengo que admitir que con Iron Man, quedé sorprendido de la adaptación a la pantalla de otro héroe de la cartera de Marvel que últimamente aparece en las carteleras del celuloide cada año.

La fórmula utilizada en esta peli es del manual de “cómo hacer una película de acción en 10 lecciones”. Tenemos a la chica imposible, frases ingeniosas y graciosas, el malo que resulta ser un amigo del protagonista, etc.

Se trata de una historia simple, aquí no hay trampa ni cartón. No le pica una araña ni le atrapa una tormenta radioactiva en medio de una estación espacial. Robert Downey Jr es Tony Stark , un inteligente millonario sin escrúpulos que se dedica a emborracharse y a fabricar armas de destrucción masiva. Tras un secuestro en Afganistán, se da cuenta de que su vida no vale nada a pesar de poder tener todo lo que quiere.

La intro del filme se dedica de forma exclusiva a presentar el carácter de cada uno de los personajes, y a la construcción del traje con una calma asombrosa, que nos lleva a la conclusión de que ésta entrega, no es más que el preludio de otra franquicia, en la que tendremos Iron Man II, III, Returns, Begins, etc…

Eso sí, las cosas como son, Robert Downey Jr, encaja perfectamente en el papel y en el traje rojo y dorado. Por otro lado, simpáticos toques de humor, buenos efectos visuales, una banda sonora espectacular, así como unos actores secundarios como Terrence Howard y Gwyneth Paltrow, dan al filme la entereza que estoy echando en falta en la mayoría de las nuevas producciones y que salvan a ésta cinta de una quema segura.

Me atrevo a decir, que parece que los productores de las nuevas entregas de Hollywood se empiezan a dar cuenta de que para gustar al espectador, ya no sirve con una hora de imágenes generadas por ordenador, fantasmadas y ritmo alarmante sin una historia que conecte con el público. Porque sino, al final obtenemos un bodrio como el segundo episodio de los Fantastic Four, en el que la película acaba perdiendo todo el interés ya que el espectador acaba pensando, “a ver qué fantasmada viene ahora”.

Quizás uno de los aspectos más negativos de Iron Man, además de la simpleza de su trama, es la falta del clásico Villano, elemento imprescindible en toda entrega que se precie de superhéroes. En este caso, ni el líder terrorista, ni su “socio” Jeff Bridges consiguen infundir temor alguno, sino que sólo nos muestra un envidioso y celoso “amigo”. Por otro lado, encuentro que le falta velocidad de crucero, empieza demasiado lenta para acabar de manera demasiado rápida para mi gusto.

Estoy seguro que los fans más exigentes habrán disfrutado con la película ya que según tengo entendido, ha sido una adaptación muy buena del cómic sin poner ni quitar nada y con un montón de guiños que sólo el lector de cómics sabrá ver.

Pero aquellos que no leemos cómics, hemos encontrado una película entretenida, simple, totalmente previsible y por supuesto perfecta para una sesión de palomitas. A ver con qué nos sorprenden en Iron Man 2.

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