Como ya he comentado en otras ocasiones, Will Smith no ha dejado de sorprenderme en cada una de sus películas, y por eso, a pesar de que no me llamaba excesivamente la atención, me decidí a darle una oportunidad a este film, cosa de la cual no me arrepiento.
I Robot, está dirigida por Alex Proyas y está inspirada en los libros que Isaac Asimov escribió en los años 70. Aquí está el punto importante. La historia está “inspirada” en el libro y no “basada”, por lo que no tratéis de buscarle similitudes puesto que no las hay excepto en un par de puntos además del título (aspecto por cual se ha ganado un buen puñado de críticas de los más puritanos).
La historia gira en torno a las tres leyes de la robótica según las cuales, un robot nunca podrá hacer daño a un humano, debe siempre obedecer una orden de un humano, salvo en conflicto con la primera ley, y podrá defenderse pero siempre que no suponga un conflicto con las dos leyes anteriores.
Realmente, ya desde el principio al igual que en su momento hicieron otras películas como Inteligencia Artificial o Terminator, nos plantea la posibilidad de que las máquinas lleguen a pensar y a sentir. Aunque en este caso la idea se presenta de una forma más diluida.
I Robot fue la primera entrega en la que Will Smith se encarga de desempeñar su primer rol de acción en solitario y demostrar ese gran talento, que le daría el pasaporte para posteriores grandes películas. Will Smith es simplemente impecable, siendo capaz de interpretar de una manera convincente estados de humor (de forma comedida), ira, odio y lagrimas.
Smith interpreta al detective Spooner, un hombre solitario y atormentado que por un trauma anterior ha desarrollado un odio visceral contra los robots y cualquier tipo de tecnología avanzada. Me parece de lo más original la idea de poner a un protagonista negro mostrando un racismo extremo contra los Robots, prejuicios que su raza aún sufre en los Estados Unidos hoy en día.
Los efectos visuales merecen todo el respeto, sobre todo en las escenas de acción y aquellas escenas de lucha con Robots, la animación de los cuales es espectacular y de una calidad altísima.
Existen no obstante, un par de puntos negativos en ésta entrega. En primer lugar la ambientación es absurda y contradictoria, ya que te muestra por un lado un Chicago de lo más avanzado, con grandes rascacielos y edificios junto con vehículos modernistas, y por otro lado interiores de apartamentos y casas típicas de los años 90 con alguna que otra lucecita de neon para que parezca futurista, pero que tienen tanto de futurista como mi propia casa.
En segundo lugar, creo que sobran los spots publicitarios de Converse y de Audi que se realizan a lo largo de la película sin ningún tipo de sutileza y con unos primeros planos fuera de lo común.
Una de cal y otra de arena como se suele decir. Una película entretenida, con intriga, humor, acción y todos los ingredientes necesarios para una buena sesión de butaca o de sofá y manta.
Para todos aquellos que lleváis los últimos 10 años criticando a Will Smith sin parar, porque “está de moda hacerlo”, mejor que sigáis leyendo “Los hombres que no amaban a las mujeres” para poder continuar con vuestro comportamiento acorde con las opiniones de los demás y no veáis esta peli que es para Frikis.
Para los amantes de la ciencia ficción.... a disfrutar!!
Hasta la próxima!!

Mi novia es friki de Asimov a saco, se lo ha leido todo.
ResponderEliminarYo ahora estoy con "Nuestros propios dioses" que es de los pocos que no va de robots pero está de puta madre.
Has visto "Six degrees of separation"? la opera de prima de Will Smith en el cine. Hace un papelón.
Yo no he leido ninguno de Asimov, pero algun dia cuando acabe con los que tengo pendientes, tal vez me anime.
ResponderEliminarNo, no la he visto, pero me la apunto.
La verdad es que yo fui a ver la peli sin demasiadas expectativas y coincido en lo que dices, se hace amena y pasas un buen rato, que ya es mucho decir con las pelis que corren hoy en dia...
ResponderEliminarVenga va, atrevete con LOTR o SW...