En ocasiones me he solido quejar de que las carteleras de cine de hoy en día no ofrecen nada nuevo. Sólo cómics, novelas o remakes. Estuve hablando de esto con un colega, y me dijo: ¿Y qué opinas de Matrix?, ¿no me dirás que no es original?
¡Vaya! No lo había pensado. Realmente tenemos aquí un claro ejemplo de originalidad, eso sí, siempre dentro de lo considerado “raro de cojones”. La industria cinematográfica parecía ya no dar de sí, y ya se comenzaba por aquellos días de finales de la década de los 90 a tirar de grandes superproducciones y trilogías o Sagas que tanto les gustan a los directores de cine y sobre todo a las productoras que ven aquí una fuente de dinero con la que forrarse.
Pues bien, resulta que en medio de de toda esta situación, aparece Matrix de la mano de los hermanos Wachowski como una alternativa a las ofertas del momento y sorprendiendo al espectador en vísperas del siglo XXI. A pesar de que suelo criticar mucho aquellas películas que se basan mucho en la utilización de efectos especiales para llamar la atención, he de decir que en este caso la utilización de los mismos ha estado muy bien combinada con una estética y un vestuario al que no estábamos muy acostumbrados, y que se ha ganado la admiración por parte de unos y críticas a mansalva por parte de otros. En mi caso, creo que se trata de una estética que no se veía en el cine de ciencia ficción desde Blade Runner.
Ahora bien algunos diálogos y monólogos sobre el bien y el mal al más puro estilo de un debate del tipo metafísico o pseudoreligioso, pueden llevar a alguien a pensar que han encendido la COPE en lugar del DVD .
No obstante, la fama de la película venció a las críticas y ello supuso la aparición cuatro años después de Matrix Reloaded y Matrix Revolutions para completar la Saga. ¿Pero realmente a qué venía todo esto cuando realmente la primera entrega se podía considerar como cerrada?
Según dicen algunos “entendidos” el propósito de Matrix Reloaded era explicar muchas dudas que surgían en Matrix. ¿Ah sí? Pues a mi realmente me entran todavía más dudas cuando veo esta cinta y eso sin contar que no me solucionan ninguna de las anteriores.
Tal vez se hayan currado los efectos especiales, pero desde luego le han faltado unos buenos diálogos que en muchas ocasiones son absurdos. Las escenas no están bien pensadas puesto que a veces sobra ritmo y otras falta. ¿Quién no ha alucinado con la conversación entre Neo y el Arquitecto?
Pero bueno, una moto a toda velocidad por la autopista y una música estridente a todo volumen pueden camuflar cualquier bazofia de este tipo. Lo que más rabia me da es que cuando ya ha pasado hora y media de peli, ves claramente que la están alargando de forma poco disimulada y temes que te vayas a encontrar con un final horrible con la historia a medias en plan “to be continued” de la serie de Batman de 1966.
Realmente esta malograda segunda parte, parece más un desfile de moda que otra cosa y hace que el mito de la primera entrega se caiga. Muchos espectadores que hasta entonces eran fans de Matrix, perdieron el interés por ésta colección.
Pero la cosa no acaba aquí, claro que no, nos queda Matrix Revolutions, cuyo objetivo es finalizar lo que la anterior había dejado a medias y por supuesto, dejar rienda suelta a la imaginación y a grandes escenas de acción y animación. La cinta se desarrolla de una forma bastante rápida, con mucha acción y unos combates con una coreografía bien enseyada, que se fastidia cuando Neo tiene que pegarse con 100 agentes Smith.
Tal vez lo mejor de toda ésta última entrega sea el combate final entre Neo y Smith. Una lluvia exagerada, una fantástica estética verdosa y el bueno y el malo llevándose una colección de golpes al más puro estilo Dragon Ball. Todos los ingredientes necesarios para un final un tanto dudoso y que, no sé si de forma voluntaria o involuntaria, deja todas las puertas abiertas para un desesperado “Matrix Returns” o un "La venganza de Smith".
¿Qué es Matrix por lo tanto? Matrix es una gran idea y una gran producción que desgraciadamente por culpa de las lamentables secuelas ha sido destrozada por la crítica cinematográfica intelectual que se caga en todo aquello que no sea una cinta alternativa en turco subtitulada en iraní.
Pero hablemos claro, Matrix, es ante todo una buena película de Ciencia Ficción, absorbente, sorprendente e impactante al igual que en su época lo fue Star Wars, y se ha ganado por derecho propio su entrada en el libro de “las películas de culto”.

Mirate Dark City, que es justo de unos meses antes y es curioso lo mucho que se parecen estas dos pelis en la estética y en el argumento, además de ofrecer algo nuevo en CiFi. A mi me entraron dudas de si Matrix era tan original después de verla, aunque es cierto que Dark City ha envejecido algo peor.
ResponderEliminarEn cualquier caso, Matrix, a pesar de las secuelas, es una gran saga que podía haber sido mucho mejor. Yo también opino que debía haber acabado en la primera peli, dejando a la imaginación de cada uno lo que ocurriría después.
No he visto Dark City pero tengo ganas. Tal vez este fin de semana.
ResponderEliminarTu ultima frase de tu comentario es la idea que queria presentar en este artículo. Matrix se tenia que haber quedado en sólo una entrega.