Más comúnmente conocida en castellano como "Ultimatum a la Tierra", es desde hace mucho tiempo una de mis películas preferidas del género conocido como SciFi.
Pero antes de que alguien se eche las manos a la cabeza, no me estoy refiriéndo al infame remake de Scott Derrickson, protagonizado por Keanu Reeves, que asombró e indignó hace unos cuantos meses a los amantes de la ciencia ficción de todo el mundo, sino al clásico en blanco y negro, magistralmente dirigido por Robert Wise en 1951.
En pleno auge del enfrentamiento entre la URRS y EEUU, la industria cinematográfica de Hollywood busca la forma de hacer llegar al ciudadano dos ideas y sus peligros; el holocausto nuclear y el comunismo.
No son pocas las películas de la época en las que la amenaza Roja destruye o amenza con destruir a los Estados Unidos en forma de marcianitos o naves espaciales.
The Day the Earth Stood Still, llega a las pantallas como alegato pacifista, en forma de un extraterreste de aspecto humano (Klaatu), que intenta trasladar un mensaje a todo el Planeta Tierra. Un aviso, un ultimatum tal y como reza el título en castellano , en referencia a la fabricación y proliferación de armas nucleares, que tanto la URRS como los EEUU estaban llevando a cabo en su empeño por demostrar su supremacía sobre este planeta.
Para todos aquellos que no estéis acostumbrados a las peliculas de ciencia ficción clásicas, os puede sorprender la forma en la que se desarrolla la historia. A diferencia de las producciones que estamos acostumbrados a ver hoy en dia, las películas de aquella epoca no se basaban en los efectos especiales para clavar en la butaca del cine al espectador medio.
Se buscaban buenas historias (en ocasiones sin conseguirlo, todo sea dicho), buenos guiones, entrañables e innolvidables, y siempre con el toque romántico que el blanco y negro puede llegar a dar a la gran pantalla.
Esta cinta ha conseguido por mérito propio y después de más de 50 años, ser una de las llamadas películas de culto de la Ciencia Ficción. Como ya he dicho antes, es una de mis películas favoritas, y el poster de la misma, ocupa un puesto de honor en la pared de mi habitación, junto con el de Blade Runner, película de la que ya hablaremos largo y tendido en otra ocasión.
Se que será imposible convencer a los que han depositado su confianza ciega en la nueva industria de Hollywood, y nada de lo que yo diga cambiará su opinión. Pero para todo aquellos que pensáis como yo, que no es necesaria una cara conocida, un cuerpo femenino espectacular y 2.000 millones de dólares en efectos visuales para poder decir al salir del cine, “me ha gustado mucho”, ésta es vuestra película. The Day The Earth Stood Still.
Gort! Klaatu barada nikto!

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