miércoles, 30 de septiembre de 2009

Braveheart

Antes de comenzar a decir nada, he de dejar claro que Mel Gibson no es precisamente uno de mis actores favoritos. Sin embargo, también es cierto que hay que darle al Cesar lo que es del Cesar. Asi que vamos a centrarnos en la que muy probablemente ha sido la mejor película de su carrera, lo cual tampoco nos dice gran cosa teniendo en cuenta que la mayor parte de sus filmes son bastante mediocres desde mi punto de vista.

El caso es que en Braveheart creó cierta escuela en el mundo de las batallas épicas, ya que fue de las primeras que empezó a mostrar escenas de batallas salvajes y sangrientas en la gran pantalla.

Sin embargo, Gibson quiso meter demasiadas tramas en una sola cinta y al final lo que obtenemos como resultado es una película-documental-panfleto de una duración interminable. Patriotismo, amor, traiciones, vengaza... demasiado para una sóla entrega.

El rigor histórico tampoco fue muy respetado puesto que se nos muestra a unos campesinos salvajes y rudos pero honrados, que van con faldas y sin ropa interior, que son los buenos, y a los ingleses, intolerantes, cursis y afeminados, que son los malos.

Ahh! y lo más importante de estos hombres de campo, y con acento muy marcado, es que no se afeitaban ni se cortaban el pelo, pero se depilaban el culo antes de entrar en combate, según da la sensación en una de las escenas.

Pasando por alto los detalles históricos y los estereotipos idealistas, la cinta pretendía recoger la esencia del Héroe Escocés, el orgullo y el patriotismo fanático de un hombre que se negó a vivir bajo la bandera inglesa y que dio su vida viviendo y muriendo por la independencia de Escocia.

Yo creo que los puntos positivos de la película se pueden obtener de la puesta en escena, con una clara distinción de la pronunciación de los Ingleses y lel marcado acento Escocés que para mi sorpresa Gibson imita a la perfección. Juicio de valor que me atrevo a realizar a pesar de no ser escocés.

Para mi quizás hay dos escenas que salvan la película, y son las que a mí más me emocionan. En primer lugar el apasionado sermón que Wallace suelta a su ejército en la batalla de Stirling, si si, esa escena en la que los ingleses les superan en una proporción de diez a uno.

La escena es fantástica. La pega que tiene, es que es clavadita a la que podemos ver en la tercera entrega del Señor de los Anillos, cuando Aragorn suelta el discursito a sus hombres antes de ir a luchar en inmensa inferioridad numérica contra los ejercitos de Sauron. Y a pesar de que la película del Señor de los Anillos sea del 2004 y Braveheart de 1995, no olvidemos que un viejito que fumaba pipa ya había escrito ésta escena en un libro hacía ya 50 años.

La otra escena que yo digo, es aquella, justo al final de la película, en la que Robert The Bruce pide a los Escoceses que luchen con el al igual que lo han hecho con Wallace, en los campos de Bannockburn, La verdad esta escena combinada con la banda sonora de James Horner, hace que se te pongan los pelos de punta.

Así que digamos que una de cal y una de arena. Una película con buenos momentos, lágrimas, risas, aburrimiento, espadas, sangre y nacionalismo, de la mano de un director que últimamente no ha destacado por el éxito. No apta para aquellos que tengan tendencia a dormirse en el cine.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Batman

Casi me da hasta miedo escribir estas líneas pues estoy seguro que los fans de Tim Burton se me van a echar al cuello, pero no puedo seguir callado por más tiempo.

Cuando hace cosa de 5 o 6 años, Hollywood empezó a resucitar a super héroes de Marvel, yo creo que la inmensa mayoría de nosotros dábamos ya por irresucitable a un personaje oscuro y temido que pasó a ser el hazmerreir de la Liga de la Justicia tras los infames intentos de Joel Schumacher por hacer dinero de forma rápida y cutre.

Efectivamente, me estoy refiriendo a Batman, y más concretamente al nuevo Batman de Christopher Nolan, encarnado por Christian Bale. Un actor que ha demostrado su talla con creces, y su derecho a llevar la máscara de justiciero.

Las dos nuevas entregas, Batman Begins y The Dark Knight, han superado con creces las expectativas de los fans, salvo las de aquellos puritanos que persisten en estancarse en la era de Burton y su Batman de traje de goma y cuello rígido.

El reparto de ambas películas es simplemente magistral, Gary Oldman, Michael Cane y Morgan Freeman. Poco hay que decir de ellos. Liam Nelson como Henri Ducard y Aaron Eckhart como Harvey Dent. Pero sobre todo haré una mención especial al recientemente fallecido Hearth Ledger, como The Joker.

Nunca antes había visto una interpretación tan espectacular y creo que no digo ninguna barbaridad si me atrevo a decir que deja en ridículo el papel de Jack Nicholson. Ninguno de los que apreciamos el buen cine, podremos olvidar una interpretación tan excelente. Ledger nos presenta al nuevo Joker de Nolan, más oscuro, sanguinario y psicópata.

Nolan nos muestra en ambas cintas, un ambiente tétrico, oscuro y lluvioso. Con una fotografía y unos decorados impresionantes de un Gothan City como nunca antes lo habíamos visto en la gran pantalla. Grandioso y decadente al mismo tiempo. Una ciudad sumida en el caos y en el crimen.

Las dos películas tienen todos los ingredientes necesarios para una buena ración de palomitas sentado en la butaca. Intriga, acción sin límites, actuación estelares, y una ambientación musical magnífica de la mano de Hans Zimmer.

Pero sobre todo y más allá de su calidad cinematográfica, el nuevo Batman tiene como objetivo recuperar la dignidad de un personaje que Hollywood había convertido en una caricatura, y de forma gradual, mostrar su grandiosidad en el celuloide.

Ya sólo nos queda esperar a ver la última entrega de esta gran trilogía, que de seguir incrementando su calidad en la forma que lo está haciendo, estoy seguro que hará las delicias de todos los espectadores.


sábado, 26 de septiembre de 2009

Repo! The genetic Opera

Cuando ya pensaba que nada podría asombrarme, voy y me encuentro con algo fuera de lo común. He visto bastantes musicales, pero ninguno como este. Cuando terminé de verlo, la verdad es que no sabía si me había gustado o me había horrorizado.

Repo! The genetic opera. Darren Lynn Bousman, quien supongo que os sonará más por Saw 2 y Saw 3, se pode detrás de las cámaras esta vez para dirigir ésta auténtica locura.

A medida que vas viendo la película, no te queda claro si lo que estás viendo es un conjunto de videoclips sin sentido o realmente existe una historia. Quizás fue eso lo que me animó a seguir delante de la pantalla intentado descifrar el guión a través de cada una de las canciones.

No hay ni un sólo diálogo que no sea cantado, y eso me parece muy original, a diferencia de otros musicales en los que los diálogos y las canciones se van combinando. El trabajo vocal de los actores es muy bueno, el de todos. Alexa Vega como la dulce Shilo y Anthony Head como su padre y despiadado Repo Man,. Son los que se encargan de llevar el peso de la trama.

No os asustéis, también sale la mediática Paris Hilton quien para mi sorpresa no hace que la cinta sea un auténtico desastre, tal vez porque apenas aparece, digamos que cumple con su papel de hacer publicidad a la película.

Bien, ¿de qué va esto entonces? os estaréis preguntando. Estamos en el año 2056, y una epidemia ha generado fallos orgánicos que devastan el planeta provocando millones de muertes. Pero surge GeneCo, una compañía que desarrolla órganos mediante biotecnología y que realiza trasplantes. Eso sí, el que no puede hacer frente a los pago tendrá que devolverlos. Y aquí es donde entra la figura del sádico Repo Man.

La historia es fluida y en cada nueva canción te van contando algo que no te había quedado claro previamente. No obstante, hacia el final, el hilo se pierde en un charco de sangre y una balada y aquello que creías que sería el final lógico….pues no lo es. Típico.

Sangre, vísceras, estética oscura tirando a gótica, música brillante y estridente, y un maestro de ceremonias de cara pálida que se dedica a asaltar tumbas y que ocupa el protagonismo de mis temas musicales favoritos, 21st century cure y Zydrate Anathomy. Desde luego si lo que pretendían con ésta entrega era sorprender, lo han hecho.

No sé si mucha gente será capaz de ver este musical. Yo diría que no. Pero si yo lo he acabado viendo, otros me seguirán, de eso no hay duda. Y a pesar de que es más que probable que esta cinta pase al cajón del olvido, tal vez se haya plantado la semilla de una nueva película de culto. Ya hablaremos de aquí a 25 años.