martes, 26 de junio de 2012

Sherlock Holmes - A Game of Shadows

A veces pienso que soy muy cansino diciendo eso de que segundas partes nunca fueron buenas. Cuando escribí la reseña de la primera entrega de Sherlock Holmes dije que tenía muchas ganas de ver el segundo filme de la, llamémosle “saga”. OJO SPOILERS!!!

Sin embargo, una vez vista Game of Shadows, el regustillo con el que me he quedado es bastante amargo. Esta entrega ya no sigue los pasos de su predecesora. Lejos de ser original, éste filme basa su “atractivo” en un gran número de explosiones, situaciones absurdas, humor cutre y peleas a cascoporro.

Lo bueno y lo realmente bonito de Sherlock Holmes es ver cómo va atando cabos y como soluciona sus casos con su sorprendente inteligencia y capacidad de deducción. Algo que sí que se dejó ver en la primera entrega, pero que aquí brilla por su ausencia.

El ritmo intenta ser trepidante casi desde el primer minuto y ahí está el error, ya que en cuanto hay alguna pausa, el guión se cae y el espectador se aburre. Al final, más que una película de misterio policíaco, parece una ginkama en la que los protagonistas van saltando de ciudad en ciudad en una especie de Vuelta al Mundo en 80 días.

Los personajes ya conocidos siguen en la línea. Watson (Jude Law) sigue siendo un hombre valiente, de acción, resolutivo y casi tan o más inteligente que su compañero Holmes.

Mary (Kelly Reilly), no aporta demasiado, al igual que en la primera entrega pero tampoco se puede decir que sobre. Papel aceptable y respetable.

Sherlock Holmes (Dawney Jr.) es quizás es personaje que más ha sufrido en esta nueva entrega si bien ya se innovó bastante en la primera película al presentárnoslo como un hombre de acción, más que intelectual. En esta ocasión se le presenta como un payaso con tendencia hacia la mamarrachez. Un poco de humor es bueno, pero demasiado convierten al personaje en un bufón.

Debo decir, que una de las cosas que más me gustó fue la rápida eliminación de Irene Adler de escena. No sólo Rachel McAdams no me gusta nada como actriz sino que además el personaje de Irene, tal y como ha sido presentado, me resulta cargante hasta la saciedad. Fue un auténtico alivio ver que no saldrá más.

De las nuevas apariciones la verdad es que poco se puede destacar, en positivo me refiero. Mycroft Holmes (Stephen Fry) es patético y mejor no hablar de él. Por cierto, ¿era necesario sacarlo en pelotas?.

El Coronel Moran (Paul Anderson) pasa prácticamente desapercibido. Únicamente se sabe que fuma cigarrillos de liar y que es capaz de acertarle a una mosca a un kilometro con un rifle. Desparece de escena sin dejar rastro. ¿personaje importante? ¿personaje secundario? Quien sabe.

El tan esperado Profesor Moriarty (Jared Harris) es un fracaso de Villano. No impone como debería y la verdad es que Lord Blackwood da mucho más miedo, algo que no debería pasar. Personaje poco convincente.

Y last but not least, Madam Simza (Noomi Rapace). Una gitana tan creíble como si me disfrazaras a mí de torero. Es un personaje totalmente prescindible y que se ha utilizado claramente para rellenar el hueco de Irene Adler. Nada más a destacar.

En fin, poco más se puede decir. Personajes que dan vergüenza ajena. Un refrito de James Bond en pleno siglo XIX, junto con acción desmesurada, balas volando a cámara lenta y dos hombres bailando juntos un vals en una fiesta de alta sociedad. Decepcionante y rozando lo absurdo.

El toque final de la “muerte de Sherlock Holmes” está muy mal “diseñado”. El director lo mete con pinzas para que los fieles a Doyle no puedan decir nada, pero no ha sido capaz de aguantarse. A faltado valentía. Esa aparición final de Holmes “camuflado” era innecesaria. ¿Tanto le costaba deja la cosa en suspense o no iba a poder dormir? Vaya tela.

Acabando. Gran decepción. No obstante, espero que Guy sea capaz de demostrarnos en una tercera entrega que puede mantener a Sherlock Holmes al nivel de su primera película, recuperando la esencia del personaje de Doyle. Le doy el beneficio de la duda…

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