jueves, 17 de mayo de 2012

The Walking Dead


Creo recordar que en algún momento ya comenté que la temática de Zombies no me entusiasma particularmente, y de hecho, he visto pocas películas al respecto. Últimamente ya me había acabado todas las series que me interesaban, así que a falta de algo adicional para ver, decidí darle una oportunidad a la serie de moda del momento, Walking Dead. OJO SPOILERS!!

Lo primero que tengo que decir es que realmente no entiendo cómo esta serie ha podido gustar tanto a la gente. Vale que todo lo que llega del otro lado del charco triunfa en este gran país nuestro, por mierda que sea, pero desde luego aquí se han pasado. 

Es curioso que con lo mucho que le gusta a la gente esas series con tramas, subtramas y triples tramas y giros y regiros, en los que el espectador no se entera de nada, me sorprende el éxito de esta serie plana y simplona.

Para comenzar, no solo es que el argumento en sí sea simple. Es que todos los personajes son planos, aburridos y estereotipados a la enésima potencia. Tras un comienzo de serie prometedor, por qué no decirlo, a medida que pasan episodios la cosa se va perdiendo en la inmensidad hasta crear una especie de culebrón de TVE1 por la tarde, al estilo Pasión de Gavilanes.

Se supone que una película / serie basada en un apocalipsis zombie tiene que, por lo menos, crear una atmósfera de tensión o algo por el estilo. Transmitir al espectador la ansiedad y el terror continuo que un superviviente puede llegar a sentir en esa situación. Pues bien. Aquí no hay nada de nada.

Los momentos de suspense y tensión se cuentan con los dedos de una mano y te sobran.

Para que esto, que se vio claro desde el principio, no supusiera una crítica, se llegó a decir, no sé quien lo dijo, que esta serie no quiere centrarse tanto en el tema zombie sino en los personajes en sí.

En las relaciones humanas. Pues vaya tela!!! Si esto son relaciones humanas, los zombies son más civilizados. Un grupo en el que todos se llevan como el culo y se pelean continuamente. Es como el patio de un colegio pero con el agravante de que aquí casi todos son adultos.

Los personajes son para mear y no echar gota. Veamos qué tenemos porque desde luego no tienen desperdicio.

Rick Grimmes, El protagonista. ¿poli bueno? ¿poli tonto? ¿poli duro? ¿poli empanao? ¡¡Decídete ya tío!! Poco carisma como líder, el grupo le sigue de forma muy forzada y poco creíble. “El guión lo pone y ya está” Su cara de pena todo el día, aburre. Ah, y lo primero que hace después de despertar del hospital y encontrarse en pleno apocalipsis, es vestirse de policía…. Si hubiera sido jardinero,
¿¿se volvería a vestir de jardinero??.

Lori. Mujer del prota. Caprichosa, inexpresiva, detestable y un tanto bipolar. Su supervivencia está garantizada sólo porque es la mujer del protagonista aunque su presencia en la serie es perfectamente prescindible. No aporta nada salvo su cara hastío en todo momento. Por cierto, se
cepilla al mejor amigo de su marido (añadimos tintes de culebrón).

Carl. Niño malcriado del prota. Personaje irrelevante que desgraciadamente ocupa mucho metraje y al que acabas deseando ver devorado por zombies. Su cara de enfado con el mundo durante todos los episodios acaba por aburrir. La falta de respeto que muestra a sus padres es todo un ejemplo a seguir, vaya tela!

Shane. El mejor amigo del prota. El que se cepilla a su mujer y que además tiene el papel de “yo vivo enfadado con el mundo” y “tengo que llevar la contraria a todo”. Tío duro. Experto en armas, mirada perdida y poca facilidad de palabra. En ocasiones el bueno de pega y casi todo el tiempo el malo cansino. “Si alguien no me gusta o me molesta, lo mato y punto”.

Daryl. No podía faltar un personaje como él. El malote sin modales, racista y medio nazi que de repente se vuelve el buenazo del grupo en el cual confía todo el mundo. Su cambio de borde maleducado a literato y poeta y viceversa pasa con demasiada frecuencia.

Dale. Pepito grillo. El “adulto” del grupo, la voz de la conciencia y la sabiduría. Algo forzado pero también es cierto que es al único personaje al que llegas a coger cariño.

T-Dog. Para no tildar la serie de racista hay que tener un personaje de color. Tiene muy poco protagonismo y no aporta nada de nada. Su presencia pasa inadvertida. El perfecto actor secundario.

Glenn. Continuamos con la diversidad con un personaje asiático. Su papel es importante dentro de la serie pero ésta le trata fatal. Se le muestra como un pardillo cuando realmente es desde mi punto de vista uno de los personajes que realmente más podría aportar.

Andrea. Personaje en desarrollo. Ahora cabreada, ahora triste, ahora me quiero suicidar, ahora soy una máquina de matar zombies a golpes… Es la versión femenina de Shane.

Carol. Seguimos con los estereotipos. Mujer maltratada por su marido, sumisa y con una hija a la que pierde. Su papel y su cara es la misma durante una docena de episodios. Otro personaje irrelevante más.

Pues bien, con esta colección de personajes, un par de coches, una caravana de los 70 y una moto que hace más ruido que un cohete, ya tenemos los ingredientes para un refrito falto de sal y de sabor. Actualmente únicamente existen dos temporadas. La primera de sólo 6 episodios y la segunda con unos cuantos más, trece si no recuerdo mal.

Me imagino que la primera fue el “probar suerte” y al ver que la cosa funcionaba decidieron hacer la segunda. La primera no vale gran cosa pero es que la segunda apesta. La supervivencia de la raza humana está en peligro pero nuestros personajes están más ocupados en tener conversación quasi-filosóficas sobre el bien y el mal.

Los guionistas se han empeñado a hacernos creer que las mujeres son auténticas inútiles cuyo único papel tras un holocausto zombie es lavar ropa, planchar y hablar de sus emociones entre ellas. Sin embargo los hombres son los fuertes, los inteligentes y los que siempre tienen una solución para todo.

¿Y el rollo casa de la pradera? Es algo impresionante. Tan impresionante que piensas que no puede ser cierto lo que estás viendo. “Aquí mando yo y en mi casa no se llevan armas”. ¿En serio?, ¿me estas vacilando? Vamos a ver, pueden aparecer zombies a mansalva de un momento a otro y el viejete veterinario que parece salido del siglo XIX resulta que “no quiere armas”. Mira mejor esperamos a que nos coman vivos.

Para, compensar el que en muchos episodios no se vea ni un solo zombie, en el capítulo final de la segunda temporada ponemos el modo “Medal of Honor” on y hacemos aparecer de la nada y sin explicación previa unos 2.000 zombies que arrasan a lo bestia.

Acaba la segunda temporada y esa sensación de “necesito ver más” que ocurre con otras series, aquí ni siquiera hace amago de aparecer. Si desde luego ésta es la gran serie que todo el mundo decía, ya se la pueden quedar.

Voy a dejar de escribir porque la verdad me podría pasar horas y horas comentando las grandes “genialidades” de éste culebrón en el que a veces salen zombies.

Apta para todos aquellos que se quedan intrigados cuando a los dos minutos de acabar un episodio pasa algo que no te desenlazaran hasta el siguiente (al estilo Batman del 66).

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