domingo, 15 de abril de 2012

Sherlock Holmes

Últimamente ya he dicho varias veces que me da la sensación de que o bien no tengo ningún criterio cinematográfico o bien me gusta llevar la contraria. La cuestión es que, las críticas negativas llovieron a cantaros sobre esta entrega de nuestro investigador Inglés favorito.

Sin embargo, cuál no sería mi sorpresa que cuando me senté en el sofá a ver Sherlock Holmes, no sólo no me disgustó, sino que me entretuvo y me pareció una gran película. Una gran lástima haberla visto con más de un año de retraso.

En primer lugar hay que comenzar diciendo que esta cinta nos muestra unos personajes bien distintos a los narrados en los textos de Sir A. Conan Doyle. Watson (Jude Law) y Holmes (Downey Jr.) son mucho más audaces y podríamos decir, beligerantes. Aun así, ver a la pareja repartir palos es algo que no desentona y queda muy bien. Un “toque” original se podría decir.

Las deducciones de Sherlock Holmes, cómo no, dichas a toda velocidad y con un admirable acento británico, sin duda asombran al espectador exactamente igual que lo hacen los relatos de Doyle. Un diez en este punto. El personaje que más varía en relación a los libros es Watson. Se acabó el sumiso, obediente y en ocasiones atontado Watson. El que la película nos presenta es casi tan inteligente como su compañero y sin duda con una fuerte personalidad e iniciativa.

Los más puristas pondrán el grito en el cielo ante estas “transformaciones”. Yo he leído muchos relatos, podría decir que casi todos, de Sherlock Holmes y no me siento “insultado” por esta visión algo innovadora del investigador, al igual que tampoco me sentí defraudado por la versión moderna de Sherlock producida por la BBC. Así que todos aquellos que no seáis capaces de aguantar el más mínimo cambio, mejor ni os preocupéis de encender la tele.

El resto de personajes, Lestrade, Mary o Irene Adler ponen su granito de arena pero tampoco dan para mucho. El fallo principal corre a manos de nuestro villano. Lord Blackwood (Mark Strong) no es un “malo” a la altura de Holmes. Comienza fuerte pero su personaje va perdiendo fuerza a medida que avanza el filme, hasta acabar de una forma un tanto simple y cutre.

La puesta en escena es fantástica. El Londres Victoriano con sus calles oscuras y lóbregas y esa neblina que tantas películas ha inspirado, todo ello acompañado por una magnífica música de Hans Zimmer.

En definitiva, una película muy entretenida que deja con ganas de más. Aún no he tenido ocasión de verla, pero no creo que tarde mucho en visionar Game of Shadows, la segunda parte de ésta franquicia. Ya os comentaré.

Hasta la próxima.

Death on the Nile

No me tiembla el pulso lo más mínimo si digo que esta es sin lugar a dudas, la mejor adaptación de una novela de Agatha Christie que jamás se haya hecho. Death on the Nile es una película extraordinaria con un reparto de primera y unas actuaciones a la altura de la producción. OJO SPOILERS!

Los fans de las novelas seguro que me dirán que lo que digo no es cierto y que la película no es fiel al libro. Cierto. Hay unos cuantos puntos en los que el director añade granitos de su propia cosecha. ¿Y bien?. Como he dicho en todas las reseñas de películas que provienen de novelas, cuando se lleva a la gran pantalla un texto original, éste no tiene por qué ser un calco al 100%.

Después de que Albert Finney rechazara el papel de Poirot, se decidió, muy acertadamente desde mi punto de vista, dárselo a Sir Peter Ustinov, el mejor Poirot de todos los tiempos, hecho demostrado ya que Finney no volvió a representar al Belga con mostacho, en cambio Ustinov sí.

Le acompañan todo un elenco de grandes actores como Bette Davis, Mia Farrow, George Kennedy, Maggie Smith, Jack Warden y por supuesto el grande, enorme David Niven. Creo que no hay necesidad de decir nada ya que todos sabemos de la ponderación de todos y cada uno de ellos.

La trama de ésta cinta, no difiere especialmente de otras de Agatha Christie, es básicamente el mismo patrón de siempre. Se comete un crimen, nadie ha visto nada, todos son sospechosos y todos tienen motivos para el crimen. Si hay algo bueno en las obras de Christie es que rara vez puedes llegar a deducir sólo, quien es el asesino. En eso, al menos a mí, siempre me sorprende.

De ésta película, me gusta particularmente la reconstrucción del crimen que Poirot hace para cada uno de los pasajeros del barco. Aquí el director de la cinta se luce mostrándonos una misma escena, una y otra vez, desde distintos puntos y ángulos. Un trabajo excepcional.

La fotografía no puede ser más espectacular. Todos los grandes monumentos del Antiguo Egipto convierten esta película en una especie de documental. Sencillamente impresionante. Así mismo, durante toda la película se disfruta de una gran banda sonora nacida de las partituras de Nino Rota.

Así pues, una gran película. Yo me atrevería a decir que la mejor de todas las obras de Christie que se han llevado a la pantalla, que tampoco son muchas la verdad sea dicha (exceptuando la série de televisión de David Suchet).

Altamente recomendable para los amantes del cine de misterio.

Thor

A mi si me sacan de Mortadelo y Filemón no soy nadie, y por tanto, cada vez que veo una producción que comienza con la palabra Marvel, juego con desventaja respecto a todos aquellos que tienen las estanterías de sus casa repletas de comics de super héroes.

Después de bastante tiempo desde su estreno, el otro día me decidí por fin a ver THOR. Mis expectativas eran muy bajas por lo que no hacía falta demasiado para satisfacer mi curiosidad. Cuando acabé de ver el film comprobé asombrado que no me había disgustado aunque tampoco salté de mi sofá en una muestra de exaltación. OJO SPOILERS!!

Vamos a ver, ¿qué tiene de bueno esta cinta? Pues se me ocurre que la representación de algunos aspectos de la Mitología Nórdica es más o menos buena. El Dios Odín Padre de todos, junto con su caballo Sleipnir, Asgard, Jötunheim, los Nueve Reinos, Thor con su martillo Mjöllnir y Loki con sus traiciones y engaños.

Hasta aquí no vamos mal. Ahora bien, hay unos cuantos fallos gordos entre los que destaco los siguientes. En primer lugar, Loki no era un gigante de hielo, eso se lo han sacado de la manga. Y el gran fallo es la representación del Dios Heimdall, guardián del Bifrost (el puente que unía Midgard con Asgard y que sólo los Dioses podían cruzar). Estamos hablando de un Dios Nórdico que primero, no hablaba (por eso tenía gran vista y oído), y en segundo lugar no era un hombre de color.

Esta última frase me costara ser tachado de racista. Nada más lejos de mi intención. De hecho los que me conocéis, sabéis de sobra que dos de mis actores favoritos son Morgan Freeman y Will Smith. Es simplemente un hecho científico, en Asgard no había ni personas de color, ni asiáticos, cómo es el caso de uno de los miembros del grupo de Thor en la cinta.

El guión es flojo y además a su falta de rigor folklórico hay que añadirle su inconsistencia. Me explico. Thor es un Dios arrogante, violento y tremendamente temperamental, algo que le cuesta su destierro en la tierra. ¿No es algo así?. No obstante, una vez allí se transforma de la noche a la mañana en un hombre sensible, pacífico y no beligerante. Aquí Kenneth Branahg ha resbalado.

En cuanto a los actores, no destaca especialmente ninguno, salvo Sir Anthony Hopkins que con su sola presencia ya vale la pena. Chris Hemsworth como Thor hace una interpretación bastante pobre, al igual que Tom Hiddelston como Loki. Los compañeros de batalla de Thor no voy ni a mencionarlos. Natalie Portman tampoco brilla especialmente. En definitiva, un reparto que perfectamente me lo puedo imaginar en Dragones y Mazmorras.

Como toda película de superhéroes que se precie, está llena de estereotipos, muchos de ellos comunes a todas las demás películas. Los héroes suelen tener una infancia complicada, generalmente pierden la confianza de sus seres queridos, la recuperan después y siempre regresan victoriosos. En el amor no pueden triunfar porque ello entra en conflicto con su profesión, etc, etc, etc.

Tenemos por lo tanto entre manos, una película que si bien no me disgustó, no merece más de un aprobado justito justito. Es básicamente una cinta palomitera que sin duda entretiene pero que estoy seguro que en algunos años pasará al olvido como ocurrió con Hulk, o Spiderman en su momento.

Hasta la próxima entrega de Thor, que seguro tendremos en los cines no dentro de mucho.

sábado, 14 de abril de 2012

Titanic

Exactamente hoy, a las 11.40 pm habrán pasado 100 años desde que el vigía Fleet avisará al puesto de mando de un suceso que pasaría casi a convertirse en leyenda. 38 segundos de tiempo en los que el primer oficial Murdoch daba dos órdenes que pasarían a registrarse en los libros de historia “todo el timon a estribor y contramarcha”.

Por aquellas casualidades de la vida, éste será mi comentario número 100, así que me hace particular ilusión escribirlo.

La de éste buque, es una tragedia que no se por qué, me ha cautivado desde niño. Yo creo que desde que con tal vez 10 años ví S.O.S. Titanic. Desde entonces he dedicado bastante tiempo a libros y a todas aquellas películas que he podido encontrar sobre ésta temàtica.

En 1997 llegó a la gran pantalla entre una gran expectación, Titanic, el buque insignia, nunca mejor dicho, de James Cameron, quien también según tengo entendido siente una gran curiosidad y pasión por ésta temática, habiendo hecho algún que otro documental al respecto.

Recuerdo que por aquella época, yo debía tener unos 13 ó 14 años, la gente se precipitaba en masa a las taquillas, para ver ésta película no una, sino dos y tres y cuatro veces. Fue un auténtico acontecimiento que le llevaron a ganar 11 oscars de la academia y ser la película más taquillera de la historia, al menos hasta el momento.

Yo recuerdo que me entusiasmo muchísimo, y no me avergüenza admitir que yo fui uno de esos que fue al cine un par o tres de veces. No obstante, los años pasan y la perspectiva de las cosas siempre cambia.Hace no demasiado, hice otro visionado de la película y desde luego los 16 años transcurridos no han pasado en balde.

Ante todo quiero dejar claro una cosa. Esta cinta tiene partes que a mi me siguen impresionando como el primer dia, y tiene detalles y escenas que son conmovedoras, estremecedoras y maravillosas a la vez. Sin embargo, daré una de cal y una de arena a una película que como tantas otras, no ha sido capaz de aguantar el paso y el peso de los años. OJO SPOILERS.

El principal problema que tiene esta película es que con el tiempo, la grandiosidad de unos efectos visuales impecables para aquella época, se ha ido diluyendo, quedando hoy en día únicamente el cine en bruto. Y en este caso, es precisamente en el cine en bruto donde ésta película falla. Si se le quita el envoltorio de los efectos visuales, la película en sí no vale nada de nada.

Vista ahora, más de 15 años después, no entiendo como se pudo llevar, entre otros, un oscar a mejor guión y dirección. El guión es patético. Cameron ha demostrado en ésta y en otras películas no tener mano para los guiones. Las conversaciones son vacías, noñas y en muchos casos absurdas y poco elaboradas.

Así mismo, y véanse también otras cintas de Cameron como la reciente Avatar, la trama es absurda y llena de estereotipos tan simples que rallan con lo absurdo. En este caso, los pobres son los buenos y los ricos son malísimos, crueles y sin corazón, ¡¡qué original!!

Las actuaciones son terribles. Ni DiCaprio ni Winslet, ni Bates ni nadie. Son todos actores de prisimera línea que en este caso parecen niños en la hora del recreo. ¡Ah! y Billy Zane es lamentable simple y llanamente. Bernard Hill es el único que se salva en su papel de Capital Smith aunque tampoco es que sea la panacea.

También muy propio del “Cameron Style” es la duración de la cinta. Es increíblemente tediosa y durante la primera hora y cuarenta minutos no pasa absolutamente nada. Únicamente te enseñan, eso si muy de soslayo, determinados aspectos del buque muy bien extraidos de fotografías que se hicieron en la época. Así mismo, se nos presenta también de forma poco natural para mi gusto a personajes importantes que viajaban en el Titanic, como el señor Ismay, Andrews, Astor, Guggenhein, etc.

El aspecto más negativo sin duda de toda la cinta, es el papel que Cameron le asignó al primer oficial del Titanic William Murdoch. En la película se ve cómo, durante el hundimiento, dispara a dos personas y posteriormente se suicida, cuando se sabe o se cree saber por testigos presenciales que no fue así. Murdoch, murió ayudando con sus últimas fuerzas a cortar las cuerdas que sujetaban el último bote salvavidas. Si esto fue así realmente, la versión de Cameron, me parece insultante.

Otro aspecto que me resultó particularmente asombroso, fue la partida de poker en la que Jack (DiCaprio) gana los billetes del Titanic. Si os fijáis bien, en la mesa cuando están jugando, hay unas cuantas monedas, una navaja, un reloj de bolsillo y dos billetes del Titanic.

Según tengo entendido, un billete de tercera clase para el Titanic, valía en aquella época el sueldo de 5 años de un trabajador de aquella clase social. ¿¿¿De verdad Cameron me quieres hacer creer que los dos suecos apuestan eso contra una navaja, un reloj de bolsillo y unas cuantas monedas??? Por favor!!!

Dejando a un lado aspectos como éste y después de una hora y cuarenta y tres minutos, que perfectamente se podían haber reducido a 30, el buque choca con el Iceberg y la cosa empieza a funcionar. Aquí es donde la película me empieza a gustar más y donde tenemos algunas de las imágenes más impactantes y desde mi punto de vista, más estremecedoras. Se me sigue poniendo la piel de gallina cuando se ve el barco con la proa casi sumergida y todas las luces del buque encendidas. Es impresionante y aterrador a la vez.

También aquí Cameron nos deja imágenes muy bonitas, como los músicos tocando casi hasta el último momento y otras atroces que dejan entrever la desigualdad existente entre clases a principios del siglo pasado, como los pasajeros de tercera clase encerrados para que los de primera clase puedan subir a los botes.

La reconstrucción del naufragio, si bien en ocasiones resulta extremadamente agobiante, no se puede negar que es la mejor realizada hasta la fecha. La millonada de dólares resultó bien invertida y resulta espectacular presenciar cómo aquel impresionante buque se desmorona sin que nadie ni nada pueda evitarlo.

En definitiva, es curioso ver cómo una película que yo tenía en un pedestar hace muchos años, ahora puede resultar incluso pesada. A modo de conclusión, pienso que esta cinta hubiera sido bastante mejor si se hubiera orientando más hacia un estilo película documental y centrarse más en el hundimiento del buque y no tanto en la historia de amor de dos personas o de un pedrusco que brilla, que al final acaba eclipsando todo lo demás.

Quiero acabar, diciendo que digan lo que digan, en ésta película se muestra la mejor recreación del hundimiento del enorme buque. Eso desde luego, nadie lo puede negar, a pesar de las muchas otras fallas de la película.

Quiero aprovechar la ocasión para rendir un homenaje a las 1.500 personas que perdieron la vida en aquella fría noche de Abril de hace 100 años. Tal día como hoy, en 1912, era domingo y el R.M.S TITANIC, veía la luz del sol por última vez.











domingo, 1 de abril de 2012

Armageddon

Hay una gran diferencia entre lo que es malo con encanto, y aquello que es malo con avaricia. Me ha pasado un par de años de mi vida mirando películas de serie B “50's sci-fi classics” y a pesar de que he visto grandes bazofias, nunca me había encontrado con algo como la cinta que hoy presento.

Las pelis palomiteras, tienen un objetivo claro: entretener. El problema aparece cuando una peli que está concebida como producto de entretenimiento, es tan pesada de ver como ésta. OJO SPOILERS!

Armageddon es sin lugar a dudas, considerando su fama, una de las peores películas que he visto en las últimas dos décadas dentro de su género. Esta película apareció en la gran pantalla en 1998, una época en la que la destrucción de la tierra venía ya siendo algo habitual.

Michael Bay es el típico director que ha desarrollado a lo largo de los años, esa capacidad tan suya de hacer grandes mierdas camufladas bajo cientos de millones de dólares en efectos visuales. No obstante, también ha tenido sus aciertos, todo sea dicho aunque no sea este el caso.

Aquí, Bay juega con nuestra inteligencia al presentarnos un grupo de perforadores maleducado, indisciplinado y con el coeficiente intelectual de un pepino, que al parecer son los únicos en todo el planeta (que mira que es grande) que pueden salvar la tierra de una destrucción segura. Ah me olvidaba decir que Bruce Willis es el jefe y que prácticamente todos son americanos.

El guión es patético y Bay trata de taparlo con lo que mejor sabe hacer. Explosiones, cambios y giros de cámara a lo bestia, seguidos de los planos a cámara lenta que tanto le molan. Todo acompañado con una musiquilla heroica y con una buena ración de pastel amoroso, otro ingrediente básico que no puede faltar en cualquier producción de Bay.

Debería mencionar a los actores, ya que hay unos cuantos de renombre, más de media docena (Bruce Willis, Billy Bob, Ben Affleck, Liv Tyler, Steve Buscemi). La cuestión es que todos lo hacen tan rematadamente mal, que no perderé el tiempo. Lo que yo me pregunto es cómo acabó Willis en semejante atrocidad… por un puñado de dólares supongo.

Otra aspecto negativo de ésta película es su interminable duración, más de dos horas fácilmente reducibles a poco más de hora y media. Total, para lo que hay que contar. La primera hora es francamente insufrible. La “segunda parte” ya mejora un poco más pero esta tan cargada de absurdeces y de acción barata que apenas consigue levantar el marcador.

El final, como no podía ser de otra manera, está pensado para buscar la lágrima fácil. Es emotivo, pero demasiado evidente y más aun en aquella época, a finales de los 90 y principios del 2000, en la que se cogió por costumbre acabar todas las películas matando al protagonista.

En definitiva, un completo despropósito de película que ni engancha, ni entretiene y prácticamente ni impresiona. Metemos en la licuadora unos millones de dólares, unos cuantos actores de renombre, un técnico en efectos visuales y una buena dosis de patriotismo americano y tenemos lo que todos hemos visto.

Apta para mineros en paro.