jueves, 24 de diciembre de 2009

Gladiator

Hace ya varios años que algunos directores vieron que la única forma de poder hacer dinero en la nueva industria cinematográfica, era o bien llevar al cine comics y novelas, o sino resucitar algunos géneros que ya llevaban décadas muertos y enterrados.


Desde la década de los 60, no se habia filmado ninguna película de éste género, hasta que Ridley Scout en el año 2000, nos sorprende a todos con Gladiator.


Por fin, tras muchas décadas, este filme, nos permite rememorar grandes producciones como Espartaco, Ben-Hur o Cleopatra y las espadas y las lanzas, vuelven a sustituir a las pistolas en la gran pantalla.


En la entrega sorprende muy gratamente la dirección artística, con unos decorados espectaculares y con una actuación de los actores que se puede catalogar de sobresaliente. Russell Crowe hace un papel magnífico y la película no deja de gustarme y entretenerme.


Sin embargo, como en muchas ocasiones ocurre, no es oro todo lo que reluce, y Gladiator pincha en varios aspectos técnicos. Los efectos digitales mostrados en la cinta son demasiado evidentes y realmente, los decorados hubieran quedado mejor con el clásico cartón piedra.


Por otro lado, la película está plagada de gazapos muy evidentes (técnicos de rodaje, cableado, hasta una botella de gas en una cuadriga en el coliseo.), que deja en evidencia una post producción bastante mediocre. Así mismo, la Roma que nos presenta Scott, no tiene nada que ver con la “luminosa” ciudad de Nerón en Quo Vadis, sino que parece más el decorado que se utilizó para rodar Naboo en La Amenaza Fantasma.


No obstante, dejando de lado los aspectos técnicos que a la mayoría de los espectadores medios, ni les importan ni les prestan atención, si tengo que elegir entre una valoración global positiva o negativa, elijo la positiva.


Tenemos entre manos una buena obra, con espadas, sangre y una buena dosis de ensayada coreografía en el gran coliseo. Además, la cinta no sería ni la mitad de lo que es, si no hubiera sido por uno de los aspectos que desde mi punto de vista, es el gran acierto de este filme. Me refiero por supuesto al impresionante trabajo de Hans Zimmer que una vez más se pone delante de la partitura para demostrar su gran calidad y traernos una de las bandas sonoras más memorables de la última década.


Hay opiniones para todos los gustos sobre Gladiator y he leído muchas críticas negativas sobre esta película. Yo no quiero convencer a nadie de lo contrario, allá cada cual. Simplemente animo a los que no la hayan visto aún, a sentarse en el sofá, taparse con la manta y durante dos horas y media, dejarse llevar por el épico mundo Romano y disfrutar.


Hasta pronto!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario