martes, 26 de abril de 2011

Inception

Por todos es sabido, y ya lo decía el gran Pepe Rubianes que entre el público siempre se encuentra el “que compara”. No han faltado para éste film todos los que han soltado un “es una copia de Matrix”.

Esto me recordaba a todos aquellos que cuando salió “K-19 The Widowmaker” la comparaban sin pestañear con “La caza del Octubre Rojo”, cuando lo más parecido entre una y otra era la nacionalidad del submarino.

Sin embargo, dejando a un lado comparativas y comentarios pueriles, Inception es un nuevo concepto de película. Algo original y que no tiene la clásica fórmula utilizada hasta la saciedad en la gran pantalla, en las ya aburridas precuelas, secuelas, novelas y super-herores.

Sin entrar en muchos detalles sobre el argumento de la película, Inception es una cinta de ciencia ficción en la que el protagonista (Leonardo DiCaprio) es un ladrón de sueños. Una persona con un don especial para adentrarse en el subconsciente de una persona e influir en sus acciones o extraer información.

Una vez más, DiCaprio muestra su valía como actor realizando un trabajo soberbio con un perfil emotivo pero a la vez firme y contundente que no deja indiferente a nadie.

Los sueños, que son el escenario de la película, son lugares creados por la persona que los “invade” y que pueden modificarse a placer, generando situaciones de horas, días, semanas o meses, aunque la persona únicamente esté 15 minutos dormida.

El plato fuerte de la producción, cómo no, se fundamenta en hacer que el espectador durante un buen rato no tenga claro lo que está visualizando y al mismo tiempo que disfrute con magníficas secuencias de acción y otra serie de grandiosidades visuales y argumentales regadas con una buena ambientación sonora.

La complejidad argumental es elevada, y sin necesidad de ser incomprensible, hace que el espectador mantenga toda su atención en lo que está pasando. A pesar de su larga duración, Inception no se hace para nada larga, y es más, cuando acaba te deja con esa sensación de querer seguir viendo más sobre éste mundo onírico creado por Christopher Nolan.

En definitiva, una película sensacional que merece más de un visionado para poder disfrutar y entender plenamente todas las subtramas que presenta.

Muy recomendada para todos aquellos que alguna vez han tenido un sueño difícil de diferenciar de la realidad.


Star Wars - A New Hope

Escribir sobre ésta saga es complicado, pero concretamente es muy difícil hacer una reseña de la entrega que abrió este mundo de imaginación que ha atrapado a millones de fans de todo el mundo y de varias generaciones.

A pesar de que esta cinta ahora se conozca como Episodio IV: Una nueva esperanza y que existan tres episodios más que la preceden (cinematográficamente hablando), de los cuales ya hemos hablado, en su momento allí por la década de los 70, La Guerra de las Galaxias fue todo un acontecimiento y un concepto totalmente nuevo y sobre todo alucinante para la época.

Hay quien afirma que la clave del éxito de ésta película fueron los efectos visuales, y hay quien dice que fue la originalidad de la historia.

Yo pienso que entre otras muchas cosas, uno de los principales aspectos que llevaron al éxito de esta entrega de George Lucas, fue el hecho de haber creado el “malo” más memorable de la historia. Darth Vader es un villano que a pesar de su aureola tenebrosa, acaba consiguiendo que el público se identifique con él, y más aun cuando el “héroe” aun es un niño al que le acaban de regalar un sable laser por su cumpleaños.

En segundo lugar, pero no menos importante, son los efectos visuales como ya opinan algunos. Si bien no son los primeros en verse en pantalla (2001 Odisea en el Espacio tiene el privilegio), sí que son los primeros utilizados en escena de batalla y con movimientos vertiginosos en el espacio.

En otras producciones de ciencia ficción, no se tenía tanto empeño en los detalles. En ésta, cada pequeño detalle estaba estudiado al milímetro: Batallas, la estrella de la muerte, la cantina, el vestuario, los decorados, etc. Todo esta tan perfectamente creado, que proporciona un realismo poco habitual en las películas de ciencia ficción que se habían visto hasta la fecha, sobre todo aquellas en las que el platillo volante colgaba de un hilo.

Los aspectos negativos de la entrega son un defecto puramente de interpretación. Luke Skywalker (Mark Hamill), se presenta como un héroe débil, y no llegas a imaginarte que ese pobre campesino será el que acabe con Darth Vader. Por otro lado, Leia Organa (Carrie Fisher) que aun no sabe que se apellida Skywalker, es una princesita pija con mal genio que cuesta imaginársela como líder de la resistencia.

Poco podemos decir de Harrison Ford (Han Solo) y de Alec Guiness (Ben Kenobi) cuya magnífica interpretación salva un poco la deficiencia de sus compañeros de rodaje. La parte cómica viene de la mano de los dos androides más queridos de toda la galaxia; R2D2 y C3PO (Anthony Daniels).

Tenemos ante nosotros todo un clásico y sobre todo, la llave que abrió la puerta de un universo que seguiría vivo casi 40 años después de su nacimiento. El Imperio Contraataca y Retorno del Jedi aun estaban por venir, así como los tres episodios de la conocida como La Nueva Trilogía.

La eterna pregunta es…. estaba pensada esta película como el inicio de una saga??...

lunes, 25 de abril de 2011

Hitler - The Rise of Evil

Después de haber publicado hace poco más de un mes, el artículo sobre “El Hundimiento”, pensaba que no llegaría a encontrar otro film basado en tan peculiar personaje que pudiera asombrarme tanto y a la vez resultarme tan interesante como: Hitler, The rise of Evil.

Puede parecer que los nazis o en éste caso Hitler, ya son un tema aburrido y trasnochado para una película. Las películas sobre nazis se cuentan por cientos. No obstante, ninguna hasta el año 2003, había tratado ésta parte tan enigmática de la vida del dictador.

Esta cinta narra a modo de telefilm los eventos que transcurren desde la niñez de Hitler, siguiendo con la Primera Guerra Mundial y continuando con los inicios del movimiento nazi, hasta la final toma de poder y comienzo de la sinrazón humana.

Si bien no se sabe a ciencia cierta cuáles fueron los acontecimientos históricos reales, ésta cinta se ciñe bastante a los hechos históricos, al menos tal cual se recogen en los libros, eso sí, con unas cuantas aportaciones libres de los guionistas sin rigor histórico alguno.

Después de la capitulación de Alemania en la Primera Guerra Mundial, Hitler se presenta como un patriota nacionalista fanático que aprovechando la situación precaria de Alemania, se va abriendo paso entre una muchedumbre ávida de un líder fuerte y sin escrúpulos.

Alemania sumida en la miseria pero siempre orgullosa, imperial y combativa ve en Hitler una carga de adrenalina que contrarrestaba la miserable situación real del país en la década de los años 20.

La película es brillante en cuanto a la puesta en escena de los sucesos políticos. Los meetings en las cervecerías son alucinantes. No obstante el punto débil viene cuando se abordan los sucesos de la vida personal del dictador. Parece que todo director de cine tiene la obligación moral de combatir a los nazis o a Hitler, pintándolo como un ser demente y tildando a la población alemana de loca e ignorante.

La forma en la que se trata su relación con su sobrina Geri o la forma en que Eva Braun entra en su vida, son terrenos de los que poco o nada se ha escrito y en este caso, los guionistas lo han convertido en un culebrón vespertino dando rienda suelta a su imaginación.

No obstante dejando a un lado estos aspectos, la cinta es muy entretenida y recomendable. A presar de sus 180 minutos de duración, no se hace larga ni pesada. Los acontecimientos se van narrando en un orden y con una fluidez perfecta que permiten que el espectador no se aburra.

The Lord of the Rings - The Two Towers

Apenas un año después de su predecesora, llegaba a la gran pantalla en medio de una gran expectación, la segunda entrega de la trilogía El Señor de los Anillos: Las dos Torres.

Después de la larga espera y sobre todo después de tanta ansia, la sensación que yo tuve al salir del cine, fue de un cierto desengaño, una cierta decepción. Vi que aquella entrega no estaba a la altura de su predecesora.

Vi que le faltaba algo, que se hizo palpable enseguida. Al tratarse de la segunda parte de una novela que será llevada al cine en forma de trilogía, realmente no tiene principio ni final, y la historia y la película en sí, se ven bastante resentidas por éste aspecto. Y esto es precisamente lo que hace que después de verla, el espectador se quede con la sensación de que “le falta algo”.

Así mismo, Peter Jackson se centra demasiado en un único pasaje del libro, la batalla del Abismo de Helm, dejando de lado otros aspectos que si bien puede que sean a primera vista irrelevantes, harían de nexo de unión con las otras entregas.

Sin embargo, superada esta primera decepción, y asumiendo también que es una adaptación bastante libre de la novela de Tolkien, podemos disfrutar de una buena puesta en escena y unas actuaciones brillantes todo ello perfectamente combinado con las partituras de Shore que una vez más no dejan indiferente al espectador.

La historia es fluida, con tres “tramas” paralelas: Frodo y Sam por un lado hacia Mordor, Merry y Pippin en el bosque de Fangorn, y Aragorn, Gimli y Legolas en Rohan. Estas tres subtramas, al igual que en el propio libro, permiten la aparición de nuevos personajes como Faramir, Eowyn, Eomer o Gollum de una forma que no resulte incomprensible para el espectador no ducho en la literatura de Tolkien.

Las opiniones sobre esta entrega son de lo más variadas, hay quien dice que es sumamente aburrida y hay quien opina que es la mejor de todas por su contenido épico y sus largas batallas.

Yo pienso que no es ni una cosa ni otra. La cinta es buena, cumple su papel como nexo de unión entre sagas y deja el necesario regustillo amargo para esperar con ganas un año más hasta el estreno de la entrega final.

Muy apta para todos aquellos que piensan que los elfos se tiñen el pelo.