La verdad es que últimamente me he encontrado, tumbado en el sofá viendo películas, que hace algún tiempo ni si quiera hubiera considerado mirar. Supongo que el hecho de escuchar “es una peli de culto que todo friki tiene que ver”, me animó, o mejor dicho me “picó” a colocarme delante del televisor y ver qué tenía de especial la tan destacada y comentada, Posesión Infernal de Sam Raimi.
Pues bien, ¿qué tiene de especial? Pues realmente nada de nada. El comienzo es algo que “nunca” se había visto antes en una película “de miedo”. Un grupito de jóvenes que se van a pasar el fin de semana a una cabaña aislada en mitad de la montaña. ¿Innovador verdad? Eso mismo pensé yo, pero también me dije “espera, que igual luego la cosa mejora un poco”. Pues como decía, estamos con un grupito de jovencitos en una cabaña aislada en un punto indeterminado de una montaña. Algo maligno y endemoniado les acecha en el bosque hasta que (ANTENCION SPOILER) uno a uno, todos los personajes son asesinados y poseídos convirtiéndose en unos patéticos zombies. Algo que tampoco se había visto antes en ninguna película, si se me permite puntualizar.
¿Por qué se considera a ésta entrega una película de culto? Me iba preguntando a medida que pasaban minutos de metraje. La historia es nefasta, el guion es inexistente, los efectos visuales (por llamarlos de alguna manera) son patéticos y la producción es esperpéntica. En definitiva lo que podría considerarse en terminología cinematográfica como una grandísima bazofia.
Tal vez el hecho de que sea tan tan cutre, sea lo que le da su atractivo, no lo sé. Sam Raimi con esta entrega ha creado una especie de caos sangriento sin ningún tipo de orden ni argumento, en el que los sustos y las muertes se suceden con tal evidencia, que en lugar de miedo generan una sensación de aburrimiento y tedio bastante considerables.
Evil Dead es el claro ejemplo de algunas películas de serie B que con el paso de los años, se convierten en películas de culto y de gran fama. He de admitir que soy muy primerizo en éste género y por lo tanto es posible que no sepa apreciar una buena película de zombies / terror. Eso lo reconozco y me disculpo ante todos los fans de esta entrega.
En fin, yo ya he cumplido y como buen friki he visto Posesión Infernal. No me arrepiento de ello, y tal vez con el tiempo llegue a apreciar ésta película. No será la primera vez que una película me acaba gustando algunos años después.

La genialidad de la película no consiste en lo previsible o no del argumento (ni de ésta, ni de ningnua, y en este caso, incluso se podría intentar refutar).
ResponderEliminarLa genialidad de la obra consiste en la de Raimi. Como la de John Carpenter hiciera con Halloween 3 años antes; conseguir que un tranquilo barrio residencial adopte un tono inquietante por el "simple" uso de una cámara grúa (aunque con Halloween entran también otros factores a comentar).
Volviendo a Evil Dead, es el tono de Raimi y su técnica que supera posibles problemas con el reparto y otras cosillas.
Pero bueno... el viernes con calma y con un -refrescante- visionado comento de nuevo.