jueves, 21 de julio de 2011

Fresas Salvajes

Creo que no exagero si afirmo que ésta reseña es la más complicada a la que me he enfrentado hasta ahora. Y no te digo nada el día que me ponga con el Séptimo Sello. No por el hecho de que la película que voy a tratar ofrezca mayor o menor complejidad, sino por el hecho de que soy consciente de que piso un terreno muy inestable a la hora de valorar una obra de Bergman.

Por el momento únicamente he visto dos films del director Sueco y por lo tanto mi visión del mismo puede estar un poco distorsionada o simplemente carezca del suficiente rigor. No obstante, me da la sensación de que se trata de una persona que en sus productos imprime siempre sus inquietudes sobre la vida cotidiana, la existencia de un Dios, la vida, la muerte, la soledad, la felicidad…

Fresas Salvajes es una oda a todos estos conceptos. Una metáfora a través de la cual, se muestra a un hombre que ya en su vejez y a punto de que se le reconozca a través de un galardón toda una vida de trabajo, descubre que su vida dista mucho de haber sido completa.

Para los extraños, nuestro protagonista (Victor Sjöström) es una persona educada, inteligente y un gran hombre al cual tienen un gran respeto y admiración. No obstante para sus más allegados (hijo, nuera, ama de llaves) no es más que una persona enormemente egoísta, fría, insensible y solitaria.

En un viaje en coche desde Estocolmo a Lund de 14 horas, nuestro protagonista ve a través de diversos recuerdos y sueños los momentos más felices de su vida (su primer amor Sara recogiendo fresas), pero al mismo tiempo también le hacen ver sus terribles fracasos como persona que a lo largo de los años le han hecho convertirse en lo que es actualmente.

Una de las escenas más bonitas de todo el film corresponden al “examen” al que el profesor es sometido en un escenario onírico, en el que ve cómo por su dejadez e indiferencia, dejó que su ya fallecida mujer cayera en brazos de otro hombre.

Tal vez otra persona realizaría una diferente interpretación pero yo lo que veo es que el mensaje subyacente en esta cita es que aunque pueda parecer imposible, nunca es tarde para intentar arreglar los errores que hemos cometido en la vida.

Desde el punto de vista de calidad visual poco puedo decir. Fotografía muy cuidada, planos mucho más cortos e intensos de lo que yo me esperaba y por supuesto ese encanto particular que da el blanco y negro a las películas.

Puedo decir por tanto, que no me arrepiento de haber visto ésta cinta, ya veremos cómo resulta el resto de mi aventura por la filmografía del director sueco. Hasta la próxima.

El Bosque

Después de haber visto La Joven del Agua, la cual por cierto me gustó bastante, no tuve demasiados reparos en sentarme a ver ésta cinta del director hindú Shyamalan, la cual después de su estreno en 2004, según tengo entendido recibió un aluvión de críticas negativas. ¿por qué? Pues muy sencillo.

Los trailes y teasers que se emitieron en su momento, y lo he comprobado personalmente, daban a entender que ésta era una cinta de terror, y bajo esa premisa se presentó el film en la gran pantalla, lo cual atrajo a un determinado público que comprobó desilusionado cómo ésta historia, si bien tiene suspense y algún que otro sustillo, de terror no tiene nada de nada.

El Bosque es la historia de un pequeño pueblo rural llamado Convington (en el wikipedia he visto que está en Pennsylvania) aparentemente en pleno siglo XIX. Se podría describir como un pueblo Mormón o Amish a juzgar por las vestimentas y las costumbres que presentan en el comienzo del film.

Joaquin Phoenix y Adrien Brody encabezan un reparto en el que también podemos encontrar otras caras conocidas como la de Sigourney Weaver, aunque algo más mayorcita que en Alien, y una joven llamada Bryce Dallas Howard que realmente destaca en este reparto con una muy buena interpretación de una chica ciega aunque también es cierto, que puede llegar a resultar cansina en algún momento.

Joaquin Phoenix realiza una interpretación magnífica en un papel que parece estar hecho a su medida, mientras que Adrien Brody únicamente es el “alivio cómico” para atenuar algunas escenas de tensión en un papel algo sobreactuado y que no le permite explotar demasiado su talento.

La historia es bastante simple a la vez que intrigante. Una aldea que se encuentra rodeada por un bosque al cual los habitantes de la aldea tienen prohibida su entrada por la existencia de “aquellos de los que no se habla”. Al otro lado del bosque está “la ciudad”, un concepto prácticamente desconocido para muchos de los habitantes jóvenes de la aldea ya que representa el “mal y la crueldad” y por tanto les está vetada.

Aunque con ésta explicación la idea quede un poco difusa, no quiero decir nada más puesto que destriparía toda la película. Realmente puede parecer un guión estúpido y sin ningún atractivo. No obstante no es así. Y por cierto, como no podía ser de otra manera con una cinta de Shyamalan, nada es lo que parece por obvio que pueda resultar.

Una vez más las imágenes se mueven a ritmo de la gran música de James Newton Howard, un compositor que desde mi punto de vista está a la altura de los grandes.

Desde luego nada que envidiar a Zimmer, Horner o Shore.
En definitiva un ejemplo más de que es mejor tomar siempre las críticas negativas de una película con un poco de cautela, ya que en ocasiones películas tan desprestigiadas como ésta, pueden dar sorpresas agradables. Pero como suelen decir….para gustos, los colores.

jueves, 7 de julio de 2011

Stargate Atlantis

Lo prometido es deuda, y ya dije en su momento que dedicaría un apartado a comentar el magnífico spin-off de Stargate SG-1 que me quedaba: Stargate Atlantis.

Uno de los aspectos más curiosos de ésta nueva variante de nuestra querida Puerta estelar, es que comienza aún con Stargate SG-1 en antena. Aquí los productores no esperaron a terminar una y posteriormente, al cabo de un tiempo prudencial, comenzar con la otra para aprovechando la “sed de los fans” conseguir un puñado de dólares. Sin embargo, el resultado fue muy exitoso.

Evidentemente, como no cabría esperar de otra manera, Stargate Atlantis conserva el patrón marcado por su predecesora, aunque no es un calco de la misma. El hecho de que el equipo de dirección sea el mismo que en SG-1 permite mantener bien separadas una serie de la otra y al mismo tiempo proporcionarle las similitudes necesarias que tanto atraen a los fans.

Aquí se nos presenta un mundo diferente, una nueva galaxia y unos nuevos “malos” llamados Wraith que dan un cierto aire fresco y renovado a los ya gastados Goau’ld o a los malogrados Ori que casi consiguen hundir 10 años de éxito.

El reparto es bastante adecuado para un producto como éste, con unos personajes a los que acabas cogiendo bastante cariño. No entraré a detallar cada uno de ellos, pero sí que destaco sin dudar a David Hewlett como el Dr. Rodney McKay. Un científico con un ego que no cabe ni en un estadio de futbol y una chulería innata que es directamente proporcional a su grado de inteligencia. Este personaje aporta un buen puñado de humor y buen rollo a cada episodio.

Atlantis presenta una atmósfera algo más oscura que la que le precede así como unos buenos decorados, efectos visuales muy buenos, considerando que se trata de un producto televisivo, y unos guiones bastante acertados, que hacen de Stargate Atlantis una serie que nada tiene que envidiar a su predecesora.

Tras 5 años en antena, Stargate Atlantis deja su huella en el mundo del Sci-Fi junto a Stargate SG-1. Dos grandes series que los fans hemos disfrutado durante muchos años.

miércoles, 6 de julio de 2011

9 Días

Generalmente nunca voy al cine con la mentalidad de “a ver que veo hoy”, pero aquella vez me arriesgué. Corría el año 2002 y en la cartelera del cine se anunciaba una película que tenia a Anthony Hopkins y a Chris Rock como protagonistas.

La verdad es que sin pensarlo demasiado, compré una entrada y me senté a ver 9 Dias. No esperaba gran cosa por lo que me preparé para una posible gran decepción. Cuál sería mi sorpresa cuando descubrí que la cinta me enganchaba desde el principio.

Lejos de ser una gran película, Bruckheimer se encarga de que pases un buen rato, eso sí, con el manual de “como hacer una película en 10 lecciones” en la mano.

Esta cinta tiene todos esos ingredientes que nunca antes hemos visto en películas americanas de acción / aventuras (me parto). Un detective blanco junto con un detective negro y que además tienen una personalidad completamente opuesta. Un arma nuclear que va hacer saltar por los aires Manhattan en un claro síndrome Post 11-S, y unas cuantas cosillas más que no diré porque no quiero destripar la peli.

Hopkins y Rock son dos buenos actores y la verdad es que su actuación no deja lugar a la crítica. Chris Rock en su papel de rapero payasete y Anthony Hopkins con su habitual temple y maestría. Existen otros actores secundarios pero que a decir verdad tampoco merecen ser destacados pues aparte de su cometido como “relleno” no dan demasiado juego.

Como ya digo, no es un film que llegue a pasar a la historia ni que ocupe un lugar en el libro “las 1001 películas que hay que ver antes de morir”. No obstante, para aquellos como yo, que de vez en cuando les gusta sentarse a ver una película de acción sin mayores pretensiones, esta es una buena opción.

Nada de complicaciones en el guión, ni giros inesperados, ni realidades alternativas, ni nada por el estilo. Un guion simple, un trabajo rutinario y muy previsible a pesar de intentar crear cierta tensión narrativa. Música adecuada para el producto al igual que la fotografía.

En definitiva, peli palomitera a más no poder y entretenimiento garantizado. Muy recomendada para todos aquellos que piensan que realmente un avión se estrelló contra el Pentagono.